Mi podcast: ¿Y por qué no aquí?

jueves, 16 de enero de 2014

¿Deberíamos los extranjeros tomar el curso de conducción sobre hielo?

¿Han probado alguna vez a derrapar el coche tirando de freno de mano? Pocas cosas hay más divertidas que hacer trompos en el aparcamiento de un centro comercial vacío un domingo por la mañana. El vehículo gira 360* sin mucho esfuerzo. Pero empiecen a poner vehículos de por medio, niños que cruzan la carretera o carriles demasiado estrechos. Ya no es ni tan fácil, ni tan divertido. Conducir por las carreteras noruegas puede ser una auténtica aventura en invierno, y no siempre con final feliz. Las máquinas quitanieves funcionan sin parar, los camiones con gravilla y sal rocían las vías que se podría sazonar un bacalao, y es obligatorio el uso de ruedas de invierno, con o sin clavos, desde el 1 de noviembre. Pero aún así, sigue siendo complicado. Yo llevo conduciendo en este país ocho años y por suerte no he tenido ningún accidente, creo que en principio porque soy precavido. El azar puede provocar un siniestro, pero sobre todo la imprudencia. Ayer leíamos en las noticias la terrible historia de unos jóvenes franceses, que llegaron a Noruega de turismo con su Renault marsellés, con ruedas de verano. Tuvieron un choque contra un bus, por el cual uno de los tres pasajeros murió. Ahora, el conductor, de 19 años, además de la desgracia de perder a una amiga, está en la cárcel por homicidio involuntario.
(El texto sigue tras la foto)
Además de las medidas de seguridad en el coche, los noruegos tienen que pasar un curso de conducción sobre hielo para conseguir su permiso de circulación. Nosotros los extranjeros, al menos los españoles, lo tenemos más fácil. Yo no tuve ningún problema en ir a tráfico con mi carnet español y cambiarlo automáticamente por el noruego. Ahora parece que quieren evitar desgracias como la de los jóvenes franceses haciendo obligatorio el curso sobre hielo para los conductores extranjeros. ¿Es esta una medida justificable, o es un impedimento contra los extranjeros? Tanto en Noruega como en España se ha hablado de la posibilidad de hacer exámenes sobre conocimiento del país para lograr la nacionalidad. ¿Se puede comparar este curso con el hecho de saber cómo se llama el rey de Noruega o qué dice la letra de su himno nacional? Yo he vivido en este país sin problemas poniendo la letra de un villancico al himno nacional, y he conseguido sobrevivir a las carreteras haciendo trompos en los parkings. Pero para mí no es comparable y el curso obligatorio me parece bien. Por mi parte, me alegro de haber tenido la suerte de la convalidación automática y haber ahorrado tiempo y dinero, pero si tuviera la opción de hacer ese curso, lo haría para sentirme más seguro. 
La historia de los franceses es una prueba de que el desconocimiento de las normas no te exime de su cumplimiento. Más vale prevenir que lamentar. Tiempo habrá de derrapar en un descampado.

miércoles, 15 de enero de 2014

¿Dónde está mi millón?

¿Dónde hay que preguntar? ¿A quién hay que pegar? ¡Quiero mi millón! Mejor dicho, ¡mis millones! Me explico. Hace unos días saltó la noticia de que el Fondo del Petróleo Noruego, también llamado Fondo de Pensiones, superaba por primera vez los 5 billones de coronas. Y como suele pasar, todos los medios empezaron a copiarse titulares y en periódicos digitales de medio mundo se pudo leer: "Todos los noruegos se despiertan siendo millonarios".Titulares de esos que enganchan. ¿Qué significa? Pues que en Noruega hay 5 millones de habitantes, por lo que echando mano a la matemática básica, nos sale a 1 millón de coronas noruegas por habitante. Y aquí empiezan las mentiras. Para empezar, no es por noruego, sino por habitante. Yo pago mis impuestos, tengo derecho a mi pensión y al uso de las infraestructuras, y por tanto exijo mi millón. Y aún voy más allá, si es un millón por habitante y en mi casa somos cuatro, cuando ayer revisé mi cuenta corriente debería haber encontrado 4 relucientes millones. Pero no. Ahí seguía mi cuenta corriente, tiritando de frío como cada vez que me toca quitar la nieve al coche. Con menos ceros que las notas de Bill Gates. 
Y aquí se me empiezan a plantear dudas. Yo creo que está muy bien que Noruega sea ahorradora y piense en el futuro. Está demostrado que la política sobre el petróleo está dando mejores resultados de los que haya podido haber, por ejemplo, en Venezuela. Yo quiero estar de acuerdo con esta política. Quiero ir en contra de FrP que desea abrir el grifo. Quiero pagar muchos impuestos, compensados con buenos sueldos, que me permitan vivir bien, sin estridencias. 
Pero si es así, si hay tanta pasta que si se repartiera me podría comprar a toca teja una casa en Oslo, ¿por qué Noruega no es aún el país perfecto? ¿Cómo puede ser que haya ancianos con problemas asistenciales? ¿Por qué preocuparse tanto de los que serán ancianos en 100 años, olvidándose de los que lo son ahora? ¿Cómo puede ser que nuestros jefes y los bancos nos adviertan de los problemas que va a haber para pagarnos las pensiones? En mi trabajo el tema de la pensión ha sido un tema delicado que casi lleva a los trabajadores a la huelga. Y los bancos están haciendo una fuerte campaña de planes de pensiones privados.  Yo creí que sabía algo de economía, pero está claro que hay muchas cosas que se me escapan. 
Así que, lo grito alto y claro, o alguien me lo explica, o me planto en la puerta del Banco Central de Noruega para exigir los 4 millones de coronas que le corresponden a mi familia y me piro de viaje alrededor del mundo. 

martes, 7 de enero de 2014

Bandy no es hockey

¿Han visto ustedes alguna vez a un noruego pidiendo una pizza en un restaurante de tapas? ¿O café en una discoteca? ¿O pidiendo un plato para servirse aparte la ensalada del centro de mesa? ¿O llegando a un funeral en bermudas? Así me sentí yo ayer cuando llegué al partido de bandy de mi hijo con un palo de hockey. Un completo guiri. 

El día 4 de enero Daniel cumplió 9 años y fui a la tienda a comprar lo que pensé que me faltaba para su equipo. (Gran error. Ya teníamos casco con rejilla, protector "antibalas" de kevlar para el cuello y por supuesto patines. Pero ahora sé que me falta la espinillera, que no vale la de fútbol, la cantimplora con churro para beber a través de la rejilla y, por supuesto, el puto palo). Yo fui a la tienda, inocente de mí, y pedí un palo de hockey, bueno no, de bandy. El más barato que había valía casi 50 euros. Y allí al lado, solitarios, vi un montón de palos de la NHL, la Liga Americana de Hockey, a 6 euros. Yo no vi más diferencia que el de hockey estaba un poco curvado y era más largo, y viendo lo que molaban las siglas NHL, bueno, y el precio, me decidí por ese. Después de todo, no era más que un palo para dar golpes a una bola (ahí esta la diferencia con el hockey, donde golpean una ficha).
A mi hijo le gustó mucho y le impresionaron las siglas NHL, pero al llegar al partido y ver a todos los críos  con su palito de bandy, le hice sentir como el que llega a primaria con un chandal amarillo de mercadillo. Por suerte, el entrenador nos dejo su palo, eso si, no antes de recordarme: "ojito, que vale 120 euros". ¡Pero coño, si sólo es un palo que puedes hacer tu con una rama y una navaja de Albacete!
Tiene que ser duro tener un padre como yo, que lo más que sabía de patines era de mirar por la tele el culo a las patinadoras durante las Olimpiadas. Y es que mi vida ha sido dura. De pequeño, en España, no estaba interesado por el fútbol, lo que me llevó a una lamentable marginación social. Y ahora, que trabajo en una escuela de deportistas y se más de fútbol que Valdano, vivo en la catedral del bandy. Solbergelva es un pueblo diminuto a 40 kilómetros de Oslo, y como todos los pueblos pequeños, tienen su especialidad. Solberg ha ganado la liga Noruega de bandy unas cuantas veces. No jugar al bandy en Solbergelva es como ir a una "rave" y no beber alcohol. Y mi pobre hijo no tiene un buen maestro. Ayer vi a los críos de 8 años patinando y flipé. ¡Qué cabrones! Que p'alante, que si p'atrás, que si derrape, que si me tiro en plancha... Yo había patinado tan sólo un par de veces con mi hijo, y le planto directamente en un partido. Y, eso sí, he de decir con orgullo de padre que lo bordó. Nuestro equipo ganó 3-0 y mi hijo, del cual yo pensaba iba a comer más hielo que un esquimal, se defendió como un campeón y aguantó la vertical mucho mejor que su padre tras tres cubatas. 
Y es que no es raro confundirse, cuando hasta la Wikipedia española define al bandy como "deporte similar al hockey sobre hielo". 

Otra cosa que aprendí ayer es que el hielo es frío. "Vaya gilipollas", pensarán ustedes. Y tendrán razón. Estos días estamos "sufriendo" en Noruega el invierno más raro en muchos años. Con temperaturas sobre cero y sin nieve. Y claro, yo me fui al partido con la misma ropa con la que salgo de cañas por Valladolid, con mi chaqueta y mis vaqueritos. El partido era sobre hielo artificial, es decir, que supongo que tendrá cables helados por debajo. Y esos sí están a bajó cero. Los vaqueritos no aguantan ese tirón, y al cabo de media hora, el frescor que sube por la pantorrilla llega a zonas que nunca deseas tener congeladas. Nunca te acostarás sin saber una cosa más.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Premios Bitácoras 2013

Casi mil personas han leído mi último post en menos de dos horas. Si eres uno de ellos, vótame para los Premios Bitácoras (no he machacado con esto últimamente y he bajado varios puestos:) Pincha el link y sigue las instrucciones. ¡¡GRACIAS!!
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Noruega es una mierda

Tranquilo, tranquilo. Antes de que empieces a lanzarme piedras, sigue leyendo. Soy un periodista amarillista al que le gustan los titulares que atraen lectores. "Noruega es una mierda". No, no lo pienso, pero el asunto de este post es que, si lo pensara y quisiera decirlo, no debería tener ningún problema en afirmarlo. Pero no todos están de acuerdo con eso. 
Hace un par de días sucedió una terrible tragedia en un pueblo de Noruega. Una persona, a la que le habían denegado el asilo y estaba esperando su deportación, entró en un autobús con un cuchillo y asesinó a las tres personas que estaban en el: dos hombres de unos 50 años y una joven de 19. Un auténtico drama que tiene conmocionado al país. Pero paralelo a él, siempre surgen nuevos dramas para los inmigrantes que han de sufrir la rabia y sinrazón provocada por el hecho aislado de un asesino y enfermo mental. 
La nueva Primer Ministro, la conservadora Erna Solberg, ya se ha apresurado a decir que los solicitantes de asilo a los que se les haya denegado y estén esperando su deportación, estarán en centros diferentes de los que estén en trámites. No deja de tener su lógica. Tampoco el que se refuercen los controles psiquiátricos de los solicitantes que proceden de zonas de conflicto. Pero existe el riesgo de los problemas que provocan las actuaciones en caliente. El riesgo de que esto sea sólo un primer paso para llegar al mismo sistema de centros de internamiento de emigrantes que existen en España, que se parecen más a Guantánamo que a un centro de ayuda. 
Otra de las terribles consecuencias de hechos como estos, es el incremento de afirmaciones y hechos racistas. Un ejemplo es el texto que ha empezado a correr por las redes sociales. También compartido por gente a la que yo consideraba mi amiga. Este es el texto.
Tiene huevos que empiece diciendo "para nada soy racista". Frase típica del que lo es. Como esa de "yo no soy racista, pero no me gustan los gitanos". El texto habla de "nuestra nación, nuestro país y nuestro modo de vida". Y yo pregunto: ¿quién dice esto? ¿Quién se considera con la propiedad de Noruega? Aunque a alguno no le guste, Noruega es ahora también mi país, mi nación. 
Continúa diciendo que quiere que los emigrantes estén agusto, pero que "si te quejas o criticas nuestra bandera, nuestras creencias o nuestro modo de vida" no tienes nada que hacer aquí. 
¡Y una mierda! Soy inmigrante, sí. Pero yo me quejo y critico lo que me da la gana y cuando me da la gana. Igual que critico a España. En este blog hay de todo. 
Eso es lo que se llama libertad. Libertad de expresión. De la cual Noruega puede sentirse orgullosa. Y al que no le gusté eso, quizás sea esa la persona que no tiene nada que hacer en este país, esta nación. Menos mal que no es el sentir general en este país, porque si así fuera, yo diría: NORUEGA ES UNA MIERDA.

viernes, 30 de agosto de 2013

Elecciones en Noruega

Queda poco más de una semana para las elecciones generales al Parlamento de Noruega, el lunes, 9 de septiembre. Como español, el único derecho que no poseo es el de votar a estas elecciones (sí puedo hacerlo en las locales), pero mi interés en política y el hecho de ser un ciudadano integrado en esta sociedad al que le afectan sus decisiones, me hace seguirlas con atención. Las elecciones pasadas las cubrí para RNE. La falta de interés de los medios españoles en los trabajos de freelances en el extranjero, ha disminuido también mi interés por intentar vender noticias esté año, pero aquí estoy si algún medio de repente quiere saber si en Noruega hay cambio de gobierno.
En la actualidad, el gobierno está en manos del Partido Laborista (Arbeidetpartiet), en coalición con la Izquierda Socialista (SV) y el Partido del Centro. Esta coalición, conocida como roji-verde, lleva en el poder desde 2005, pero parece que ahora las encuestas dan muchas opciones al cambio de gobierno, que iría a manos de Erna Solberg, del partido de la Derecha (H). También tendría que ir en coalición, y ahí empiezan sus problemas. Parece que no llegaría a la mayoría absoluta junto al tercer partido en número de votos, el Partido del Progreso (FrP). Un partido populista y para muchos de extrema derecha que centra su programa en una fuerte restricción a la política migratoria. Eso obligaría a la Derecha a llegar a acuerdos con los otros dos partidos que están en el lado azul del espectro político: Partido Liberal y Democristiano. A estos dos no les mola mucho la opción de ir de la mano de un partido como FrP, al cual la defensa de los derechos humanos no es una de sus prioridades. La falta de una alternativa segura ha supuesto una caída en las encuestas para la derecha y ha vuelto a hacer creer a Jens Stoltenberg que puede volver a ser primer ministro cuatro años más.

PLURALIDAD CON NUEVE PARTIDOS
En Noruega también hay un importante bipartidismo con Laboristas a un lado y la Derecha al otro. Pero la fuerza de otros siete partidos minoritarios, hacen que siempre influyan en el gobierno y dan un mayor aspecto de pluralidad al parlamento noruego. Ahora hago yo aquí una valoración propia de lo que son y quienes son estos partidos. Advierto que la objetividad en estos comentarios brilla por su ausencia y algunos datos no están del todo contrastados, sino que son tan solo mi interpretación de las noticias y la sociedad en la que vivo.

AP, Arbeidetpartiet. Partido Laborista: liderado por Jens Stoltenberg. No hay duda que su política es parte responsable de la buena situación económica que tiene ahora Noruega. Una buena administración de los recursos petrolíferos aumenta la riqueza del país. Ese es el peculiar lado capitalista de este partido socialista. Pero también este partido socialista tiene su lado comunista, que es el que creo yo está restando seguidores. Una fuerte política proteccionista hace difícil acceder a productos extranjeros como frutas y verduras. Su política de papá-estado, con prohibiciones absurdas como el no uso de la moto de agua o la no venta de alcohol después de las seis de la tarde, no gusta al lado liberal de nuestros corazones. Y el incremento de impuestos, especialmente indirectos, y numerosos peajes en carreteras, no gusta al lado del pantalón donde llevamos la cartera. También se pone en su contra el vivir en el país conocido como el más desarrollado, con una sanidad nada envidiable y una asistencia a ancianos muy precaria. La mejora en la educación y la sanidad son sus dos grandes promesas electorales.
H, HØYRE. Partido de la derecha: su líder, Erna Solberg, es la que más opciones tiene de ser la próxima primer ministro de Noruega. Me resulta curiosa su presentación como partido: "un partido conservador progresista". Bueno, teniendo en cuenta que AP hace política capitalista-comunista, tampoco será tan raro. Basan su política, aparte de en repetir que Noruega necesita un cambio del rojo al azul, en la disminución de impuestos y la privatización. Anuncian privatizaciones de trenes o cárceles, pero también instituciones sanitarias o educativas, lo cual hace recelar un poco más. Yo trabajo en una escuela privada en la zona más de derechas de Noruega, así que, aunque no sea mi partido preferido, tampoco voy a criticarlos demasiado... por si acaso :)
FrP, Fremskrittspartiet. Partido del progreso: a su líder, Siv Jensen, tuve la oportunidad de entrevistarla las elecciones anteriores. No me gustan ni sus ideas políticas ni su voz de camionera, pero la verdad es que es una mujer brillante, casi cautivadora, que sabe comunicar, porque habla como lo haría tu vecina, pero sabiendo lo que dice. No se cortan en anunciar una restrictiva política contra la inmigración, especialmente de los países "no occidentales", lo que les lleva a pronunciarse a veces en tonos que parecen bordear la Declaración de Derechos Humanos. Pero como buen partido populista, también saben decir lo que a la gente le gusta escuchar. La eliminación de los peajes es su segunda bandera, y a los que nos toca conducir mucho nos conquista el bolsillo. También su propuesta de eliminación de prohibiciones "absurdas" tiene muchos fans. Por ejemplo, aquellos a los que les gustaría comprar vino en el súper un vienes por la tarde.
SV (Izquierda Socialista) y SP (Partido del Centro): lo poco que sé de estos partidos es que son los lacayos de los laboristas y que tienen algunas ideas propias y les dejan ocupar algún ministerio mientras sigan dando su apoyo al gobierno. Cada nueva encuesta, bajan varios puntos, hasta el punto de que yo creo que un día desaparecerán para fusionarse con AP. Ayer, en uno de los debates que las juventudes de los partidos celebran en los institutos, uno de los chavales metió la pata de una forma que puede hacer daño a sus mayores. En medio de un debate contra el "mobbing", dijo que no le gustaría que gobernara "la gorda esa", refiriéndose a Erna Solberg, lo cual a él le sonaría muy rebelde, pero a sus jefes les ha tocado la entrepierna.
V, Venstre. Partido Liberal: el nombre de este partido es muy curioso. Se llaman Venstre, que significa Izquierda, y sin embargo están en el lado derecho del parlamento. Es por ello que se traduce como Partido Liberal, pues esa es su política. El nombre le viene de la época en que los liberales eran la extrema izquierda de la política, hace unas cuantas decenas de años. Podría haber sido un gran partido, con opciones de decidir un gobierno, pero el hecho de estar en tierra de nadie, ni izquierda, ni derecha, ni centro, aveces con Høyre y aveces con AP, les ha hecho ir perdiendo multitud de apoyos hasta el punto de ser un partido pequeño.
KrF, Kristelig Folkeparti. Partido Democristiano: el presentarse en pleno siglo XXI como un partido cristiano no suena muy popular, pero su política de defensa de la familia, en cuanto a prestaciones sociales y permisos, les otorga muchos votos. Es conocido que Noruega es uno de los mejores países para ser madre, y este partido quiere que lo siga siendo.
MdG, miljøparti de grønne. Los Verdes: este nuevo partido ha crecido rápidamente y tiene muchas opciones de entrar en el parlamento, aunque no tanto como para influir en el gobierno. Noruega tiene delicados temas medioambientales sobre la mesa, los cuales los Verdes están trayendo al debate político y ganando votos. La extracción de petróleo en zonas sensibles como Lofoten, la protección del lobo o la caza de ballenas son algunos de los principales. Este partido ha sido también favorecido por una cosa: todos los periódicos tienen encuestas para ver qué partido se aproxima más a tus ideas. Los Verdes puntúan muy alto porque casi todos dicen sí a una política ecologista, pero no se pronuncian en otros temas, lo que hace que esos no cuenten en la media y saquen una nota alta.
R, Rød. Los Rojos: la vieja guardia de comunistas, revolucionarios e incluso idealistas, al que le ha ocurrido como le pasara al partido comunista español. Se ha quedado anclado en el pasado y ha ido perdiendo apoyos hasta el punto de prácticamente desaparecer. En estas elecciones corren el riesgo de no entrar en el parlamento.

En definitiva, un rico abanico y muchas opciones. ¿Qué votaría yo si tuviera derecho de sufragio? Bueno, he hecho cerca de 5-6 de esas encuestas de los periódicos, el "valgomat", y cada uno me dice una cosa. Entre mis opciones están Los Verdes, laboristas, liberales o izquierda socialista. Como veis, un poco de todo. En lo que todas mis encuestas están de acuerdo es en colocar allá abajo, en las profundidades más profundas de la urna electoral, a FrP.
Así, como dicen en Noruega: "godt valg"-"buenas elecciones".


Foto tomada del siguiente enlace de la Wikipedia, al que se puede acceder para conocer el nombre de los autores de las distintas imágenes.


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Location:Solbergelva,Norge

jueves, 29 de agosto de 2013

Es duro estar lejos de los tuyos

Llevo tiempo valorando si publicar o no este post. Por un lado, porque es muy personal, pero además, porque a mi padre, el principal y más importante lector de este blog, no se sí le gustará que lo publique. Pero me he decidido porque creo que a muchos de los que estén valorando emigrar quizás les pueda ayudar. Y los que ya lo hayan hecho, seguro que se sienten identificados. Cuando uno emigra, lo pasa mal buscando un trabajo decente, le cuesta el choque cultural, quiere tomarse cañas con los amigos y echa de menos el jamón serrano. Pero, sin duda, lo más importante siempre es, lo que todos sabemos, la familia. Y uno no se da cuenta verdaderamente de lo duro que es hasta que vienen mal dadas.
He empezado a escribir esta entrada tras ver un capítulo de "Cuéntame", que aunque parezca una chorrada, siempre me pone nostálgico. Supongo que les pasará a todos, pero yo veo reflejada mi familia en los Alcántara. No porque todos los hermanos hayamos estado en la cárcel, sino por ser una familia luchadora, que se lo ha ganado todo a pulso y donde el amor de los padres resiste cualquier contratiempo.
Hace unos meses le detectaron a mi madre la enfermedad esa, la innombrarle. Es un bulto pequeño, que en pocas sesiones desaparecería y sería tan solo el recuerdo de un mal verano. En ningún momento me he planteado ni me planteo que las cosas vayan a ir mal. Pero las cosas van para largo. Ya no será sólo el verano, sino también un otoño pendiente de médicos y teléfonos. La impotencia es terrible. Uno está lejos, muy lejos. Sí, hay Skype, con llamadas con video casi a diario. Sí, hay la mierda de Ryanair, que te deja en Madrid por "poco" dinero. Pero no es tan fácil. Una llamada nunca se puede comparar a un abrazo. Y viajar no es tan sencillo cuando se tiene una vida y un trabajo. De la puerta de mi casa a la de mis padres hay, más o menos, 10-12 horas de viaje. Para un fin de semana parece que no merece la pena. Y, por suerte, mi madre no está ni tirada en la cama, ni nos va a dejar. Así qué, en otras palabras, "no hace falta que vaya". Así es, no hace falta, pero también me gustaría estar ahí.
No se. Todo son pajas mentales. Ya he estado una vez este verano y supongo que volveré en otoño.
Y tengo suerte de que el trayecto sea de tan solo medio día. Un amigo tuvo que atravesar medio mundo para visitar a su madre en Argentina.
En fin, no tengo muy clara la finalidad de este post. O de sí le ayudará a alguien. Pero tan solo me apetecía compartirlo en este lugar que es tan mío, mi blog.



El episodio de "Cuéntame" que estoy viendo, donde a Carlos le toca pasar la Nochebuena en la cárcel.

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sábado, 13 de julio de 2013

Ta en spansk en - hacer una españolada

A raíz de un comentario de Facebook, donde comparaba los hábitos de puntualidad entre noruegos y españoles, alguien me pidió que explicara la expresión "ta en spansk en", lo que puede ayudar a entender cómo nos ven los noruegos.
"Ta en spansk en" podría traducirse como "tomar una española" o "hacer una españolada". El uso más frecuente es, por ejemplo, cuando se va circulando en coche, una seńal nos dice que está prohibido dar la media vuelta y es eso precisamente lo que hacemos. Lo que comúnmente se conoce como "hacer una pirula". Es decir, para los noruegos, hacer una pirula es hacer una españolada.



¿Cómo se ve pues al español? Pues como una persona que no se toma muy en serio las reglas y que sabe que el camino más corto entre dos puntos es la línea recta. Para qué dar rodeos.
Yo creo que esta expresión incluye una mezcla de envidia y lástima. Envidia porque los noruegos desearían ser más espontáneos, y lástima porque se entiende al español medio como una persona sin domesticar que no sabe hacer las cosas como es debido.
Por mi parte, me encanta la expresión. Y la intento poner en marcha cuando es posible. No para hacer pirulas en la carretera, sino para poner en marcha la ley del mínimo esfuerzo. Por ejemplo, para qué lijar las maderas cuando se puede pintar encima. Como veis, estas españoladas tienen sus riesgos y no son muy inteligentes.
Ah, cada vez que se hace una de estas españoladas, hay que decir la expresión "shit au", algo así como "a la mierda y a tirar p'alante pase lo que pase".
A pesar de todo, los noruegos envidian la espontaneidad y alegría española (¿tópico o realidad?). Quisieran ser espontáneos y más alegres. Se lo he oído a muchos. Y yo les digo, si todos estáis de acuerdo, ¿por qué no lo hacéis? Basta con dejar la cerveza en la mesa y ponerse a bailar el "aserejé".

-- Desde Mi iPad (esta es la primera vez que escribo con iPad. Disculpen errores y autocorrecciones del iOs :)

lunes, 13 de mayo de 2013

Fútbol, fútbol, fútbol... en Noruega

No hay duda de que estos casi ocho años en Noruega me han cambiado. Bueno, los ocho años en Noruega, los 34 y pico tacos y los dos críos. Sigo siendo un cabra loca, pero un cabra loca noruego y con dos hijos. Hace diez años siempre juré no entrar en un McDonalds, representación del infierno en la Tierra, y ahora no podemos evitar al menos una visita mensual. Aunque mejor si es el Burger King. 
Hace diez años yo era de esos a los que les importa un pito el deporte. Se podía intuir por mi creciente panza, pero también por mis comentarios, en muchas ocasiones despectivos a los fanáticos del fútbol o a los que perdían la tarde del domingo pegados al transitor o a la tele. Y la vida y Noruega me han cambiado. El hecho de que mi hijo de ocho años juege al fútbol en dos equipos (Solberg y Godset) me ha acercado más a los campos. Y el  trabajar en una escuela para deportistas, NTG, ha conseguido que tenga respeto por estos profesionales. Ofrecen muchas horas de trabajo y sacrificio, y no todos sueñan con ser Messi o Ronaldo, sino con disfrutar con lo que hacen y quizás ganar alguna medalla. 
Este finde ha sido bastante futbolero. El domingo me tocó ayudar en la organización y seguridad del partido de la División de Honor noruega entre Strømsgodset (Drammen) y Brann (Bergen), primero y segundo respectivamente en la clasificación. Un tremendo 2-0 y un partido con muchos más tiros a puerta de los que la liga noruega está acostumbrada, hicieron de la tarde un buen recuerdo. 

Y hoy le tocaba el turno a mi hijo, en su primer partido de la temporada con Solberg Lions (hay que recordar que aquí la temporada empieza al terminar el invierno). No empezaba mal. Daniel marcó los tres primeros goles y el partido acabó 11-2 para los nuestros. Si esto sigue así, lo mismo este enano me saca de pobre y ya sólo escribo este blog por entretenimiento... Espera, eso es lo que hago ahora... Bueno, que me saque de pobre y ya veremos lo que hacemos con el blog. 

domingo, 5 de mayo de 2013

Bodas, bautizos y comuniones... por lo civil. La confirmación noruega.

Nadie se sorprende cuando escucha hablar de una boda en el juzgado. Tampoco resulta muy extraño si  alguien participa en un funeral laico. ¿Pero han oído hablar de bautizos, comuniones y confirmaciones "por lo civil"? Al ser Noruega un país protestante, el sacramento de la comunión pasa muy desapercibido, pero las confirmaciones tienen gran importancia. Es el momento en que los padres se agobian para organizar el banquete, y los adolescentes esperan con ansias para poder obtener todas las novedades tecnológicas que su compa de pupitre ya tiene. 
La confirmación es la celebración del paso de la infancia a la vida adulta. Generalmente siempre ha sido una celebración religiosa, pero en muchos lugares ya se celebra como ese paso al inicio de la madurez. 
Estamos en época de confirmaciones en Noruega. Cada fin de semana ves a un montón de gente trajeada o con los trajes tradicionales noruegos o "bunad". Este sábado estuve con mis hijos en el teatro en la sala Union Scene de Drammen, y allí la Asociación Humanista estaba celebrando su gran ceremonia de confirmación. No sé mucho de estas celebraciones, más que lo que la Wikipedia me ha dicho sobre que se celebró por primera vez en Oslo en 1951. Desde entonces se ha llamado "confirmación civil", hasta el año 2005 en que se cambió el nombre por "confirmación humanista". Consiste en un curso y una ceremonia final en algún teatro o centro de cultura municipal. En el curso aprenden ética y visión de la vida y tienen charlas sobre buen comportamiento, aprenden a ser críticos, respeto, tolerancia y responsabilidad. 
Seguro que hay una buena razón para que se iniciaran este tipo de celebraciones, pero yo tengo dos teorías que poco tienen que ver con lo que encuentren en la wikepedia. 
1.- Noruega es una sociedad que apuesta por la igualdad. Hombres y mujeres sin iguales. Negros y blancos son iguales. Perros y gatos son iguales. Y por supuesto religiosos y agnósticos deben también ser iguales. Noruega ha sido hasta hace poco un país confesional, con iglesia estatal. Aun así, el respeto a la diversidad siempre ha sido bastante amplio. La mayoría celebraba su confirmación en la Iglesia, y claro, no se podía permitir esa diferencia de que mientras unos jóvenes estaban cumpliendo sus obligaciones como ciudadanos y devotos, a las puertas de la iglesia otros adolescentes estuvieran fumando y perjurando. Todos debían confirmarse. ¿No quieres entrar en la iglesia? Pues Mahoma va a la montaña y te meto la confirmación en el Ayuntamiento. 
2.- Presión de los propios adolescentes agnósticos: El día de su confirmación, los adolescentes reciben cantidades impresionantes de regalos, cada vez más en común en metálico. Es el momento que consiguen su primera moto y su quinto iPhone. Imagínense a los adolescentes al llegar a casa: "A Ola Norman le han regalado una Kawasaki y un iPad de 37 pulgadas. ¿Tengo yo que seguir con mi patinete y mi Motorola sólo porque vosotros dos sois dos jodidos ateos?". El que tenga hijos, me entenderá. Uno está dispuesto hasta a circuncidar a su hijo por el rito judio con tal de que deje de dar el coñazo. Así, mejor que tener que comulgar con ruedas de molino, un grupo de padres creó la Asociación Humanista y se inventaron la confirmación civil para conseguir que sus hijos se callaran, consiguieran el último Smart Phone y no tuvieran que ir en contra de sus ideas hippies negadoras de todo ser superior. 
Así, todos ganan. Menos la cuenta corriente de los invitados, que tirita cada vez que en el buzón aparece la invitación para una confirmación. Porque mi experiencia me dice que los noruegos son un poco tacaños a la hora de hacer regalos en una boda, y pocos llegan a cubrir el precio del cubierto, y sin embargo todos te miran mal si das menos de 150 euros a un niñato que nunca ha visto tanto dinero junto. 
Creo que a España esto no ha llegado porque a la edad en que los niños hacen la comunión, aún no esperan tantos regalos. Pero al paso que va la sociedad, donde los niños de 7 años ya tienen mejor teléfono que su padre, poco tardará en llegar al que se le ocurra la comunión por lo civil para que los niños no católicos también reciban sus regalos. Aunque eso sí, en lugar de "mi primera biblia", recibirán "mi primera constitución" y en lugar de ir vestidos de marineros, se pondrán un uniforme de Hipster. 
Al ritmo que vamos, llegaremos a ver el bautizo civil. ¿Cómo? ¿Que en Noruega ya existe? Sí, también te lo organiza la Asociació Humanista y se llama "Fiesta del nombre". No vaya a suceder que todos los bebés de 4 semanas de padres que no se creen la historia de Adán y Eva, salgan en manifestación a las calles de Oslo a protestar por tamaña discriminación. 
PD: La foto no es de una confirmación, es del 17 de mayo del 2011, pero era para enseñar cómo es un ejemplo de "bunad" noruego. Además, para enseñar lo guapos que somos mi hija y yo.