Este post es para todos los que tengan ganas de darse un paseo por el país de los fiordos, pero es en especial un mensaje directo a mis amiguetes que, durante los tres primeros años de estancia en este país, vinieron en manada de visita, pero que, después de siete años, y con la jodida crisis en España, se dejan ver poco el pelo por aquí. "Que si Noruega es muy caro", "que si los vuelos cuestan mucho dinero"... No hay excusas. Es cierto que Noruega es caro, pero yo propongo alternativas para todos (o casi todos) los bolsillos.
Además, hoy están muy contentos en España, sí, porque están a 30 grados con un solete estupendo y aquí en Noruega no para de llover y al termómetro le cuesta horrores alcanzar las dos cifras. Pero ya me diréis en julio o agosto, ya, cuando los 30 grados los tengamos aquí en Noruega y el aire acondicionado de tu pueblo castellano o andalú no funcione y no puedas dormir porque el mercurio no baja de los 40.
Voy a hacer una propuesta de un viaje a Noruega para disfrutar de lo mejor con poco tiempo y dinero.
VUELOS:
La época en que había vuelos a Oslo con tres compañías pasó, pero todavía Ryanair tiene enlace directo con Oslo, y muchos tendrán sus peros contra esta compañía, pero al final caemos todos en los precios bajos. Desde el levante hay más opciones directas, pero sino Iberia u otras compañías grandes tienes vuelos con escalas.
EN OSLO:
Una vez en Oslo, hay que tener cuidado con la elección del hotel, porque aquí si es cierto es que pocos hoteles bajan de los 120€ la noche. Y si te vas a pensiones, te arriesgas a no tener baño o vecinos que hagan tus vacaciones poco agradables. El hostal más conocido para los bolsillos discretos es el Hostal Anker. Yo no he estado, pero amigos que lo conocen me han hablado bien de él.
Oslo es muy bonita, sí, pero es pequeña y la verdad es que no hacen falta más de tres días para hacer una visita completa. Un día para la ópera y los museos de Bygdoy. Otro día para los saltos de esquí y el parque Vigeland. Y otro día para el puerto de Aker Brygge y un paseo por el centro.
Para comer, la forma más barata y popular es el polse noruego. Vamos, el perrito caliente de toda la vida. Pero uno puede acabar hasta las narices de salchichas. En la zona de Grondland hay restaurantes internacionales muy ricos a precios razonables.
RUTAS:
Una vez visitada la capital, hay que decidir. Muchos quieren visitar toda noruega en una semana, pero es como querer visitar Barcelona, Granada y Santiago de Compostela en cuatro días.
- Crucero Hurtigruten: primero y más importante, aunque muchos no lo sepan, no pasa por Oslo, sino que recorre la costa occidental del país. Y es un viaje precioso, sí, pero no precisamente barato, así que lo dejamos fuera de estas propuestas.
- Flam y Bergen: Si no se dispone de carnet de conducir, la ruta más tradicional es Oslo-Bergen en tren, via Flam, donde se recorren unos kilómetros en un tren antiguo por una via muy empinada y se incluye un paseo en barco por el Fiordo de los Sueños. Un vez en Bergen, uno puede volverse a Oslo a tomar su vuelo de ida y vuelta, o tomar un avión desde Bergen, aunque no hay conexión directa con Madrid.
- Geiranger: Es mi opción favorita. Y por eso escribí tres enormes post en este blog sobre un viaje que yo realicé. Lo mejor es alquilar un coche, que no es tan caro como se puede pensar. Y la mejor forma para dormir es en un camping. Si no se tiene tienda de campaña, lo mejor es alquilar una de las cabañas. Las hay chulísimas y con cuatro personas dentro salen muy económicas. En este viaje se ven montañas, fiordos, glaciares, árboles, animales... Bueno, mi favorito.
- Stavanger: Aquí la combinación desde Oslo es un poco más difícil, porque tanto para ir en coche como en tren hay que rodear por el sur, via Kristiansand, y además hay muchos fiordos pequeños con sus respectivos ferrys. Pero aquí está el Prekestolen, una de las joyas de Noruega que todavía tengo en mi cuenta pendiente. Lo bueno, es que desde Haugesund, cerca de Bergen, Ryanair sí tiene vuelo directo a España y no habría que volver a Oslo.
Ahora ya no hay excusa, y si estás leyendo esto y eres uno de mis amiguetes que tiene pendiente visitarme, a estas propuestas añade un par de noches en mi casa, que siempre hay sitio para un buen amigo/a.

