Mi podcast: ¿Y por qué no aquí?

jueves, 5 de junio de 2008

Adolescentes borrachos, copenhague desde el hotel

Quien con niños se acuesta, meao se levanta. Dice el refrán. Y qué sabia es la tradición popular. Nos acostamos a las doce, con todos los niños como angelitos en sus habitaciones. Peeero, ellos hicieron su labor de adolescente tocagüevos y, tras la medianoche, cuando ya la carroza se ha convertido en calabaza, se escaparon a hurtadillas para descubrir la magia de la noche danesa que yo no he tenido opción de catar, para poder disfrutar de un país que permite beber a los mayores de 16 años. Hay un dicho en Noruega que dice "Det er deilig å være norsk i Denmark". Que significa "es maravilloso ser noruego en Dinamarca", es decir, es genial visitar un sitio con leyes más laxas y precios más bajos. A beber. Y nada hubiera pasado si la luz de la mañana hubiera disimulado las marcas de la noche. Pero siempre hay alguien que lo jode. Otro refrán castellano. A las diez de la mañana, cuando todos esperábamos, uno de los más revoltosos continuaba en la cama, y casi en coma. A partir de aquí el viaje dejó de tener gracia. Pues ante el miedo de una escuela privada de perder la subvención estatal si se descubre que sus pupilos se embriagan, a los profes les toca hacer de polis, aunque no cobren por ello. Tras descubrir multitud de frascos vacíos de botellas espirituosas (lo que muestra que fueron prácticamente todos los que se agarraron el pedo), pudimos ponernos en marcha a Rundetårn, la Torre Redonda. El acceso a la torre es lo más atractivo. La mitad una espiral interminable. Y la otra mitad escalones, aún más interminables. Una vez arriba, lo de siempre. Vistas. Esto nunca lo he llegado a entender. ¿Por qué el ser humano está tan obsesionado por verlo todo desde arriba? ¿Tales son los complejos que tenemos? Copenhague desde las alturas no tiene nada especial. Una ciudad preciosa, pero unos tejados sosos. Tampoco pasa nada. No dejan de ser tejados al fin y al cabo. El día continuó en el parque de atracciones. Tivoli. Yo no lo pude disfrutar mucho, porque a las dos horas, antes de abrir las principales atracciones, me tocó volver al hotel a vigilar que los niñatos aún sobrevivían. Aquí un desahogo. Yo no soy profesor, pero no me desagrada. Lo que no soporto es ser niñera, así que imaginen cómo me sentí. Por lo demás, Tivoli es bonito, pero no es el mejor parque de atracciones del mundo, ni mucho menos. Aunque sí es el más antiguo del mundo, y eso le honra. Tiene de bueno que está en pleno centro de Copenhague, y es un buen plan para pasar el domingo con la familia, pero si lo que se buscan son muchas emociones fuertes, no es el mejor sitio. Es un parque pequeño, y lo que más tiene son tiendas. Atracciones poquitas. A mí me dio tiempo a disfrutar de la montaña rusa, de los pinipons, y del columpio volador o como se llame. Te sientas en un columpio y empiezas a dar vueltas y vueltas y a subir y a subir. Este estuvo bien. Para relajarme de tanto niñato, me dí un paseo yo sólo por el centro, que es una de las cosas que más me gusta. Sentarme en una terraza y disfrutar de una buena cerveza y mirar a la gente. No sé si me dio un ataque patrio, pero me pedí una San Miguel. Merece la pena la plaza Højbro, en la zona peatonal de Strøget. Aquí se juntan turistas, con un enano que cantaba a gritos y se pensaba que lo hacía bien, un grupe de "jarecrisnas", que no pensarían que cantaban bien, pero no paraban con las campanitas, un ajedrecista que retaba a cualquiera que no le temiera, y bellezas danesas que se pasean con sus bolsitas de Zara colgada de la muñeca. Sí, de Zara. Por supuesto.Para la hora de la cena otra buena recomendación. Rizraz. Tienen dos restaurantes en el centro de Copenhague, y por tan sólo 79 DKK, te ofrecen un buffet muy variado y de gran calidad, con comida mediterránea y sin un gramo de carne. No se lo pierda. Coma bien, sano y barato.
Y de vuelta al hotel, a hacer guardia cada dos horas. Y por supuesto, los adolescentes no defraudaron. A las 3 de la mañana, apareció por arte de magia un joven danés en la habitación de nuestras niñas con un buen número de Carlsbergs. Sin comentarios.
Y de vuelta a casa, bueno, de vuelta a Noruega. Con parada obligada en la frontera entre Suecia y Noruega, lado sueco. ¿Por qué? Porque es un deporte nacional cruzar la frontera para comprar cervezas, tabaco y carne. Todo a unos precios casi el 50% más barato que a tan sólo 5 kilómetros de distancia. Y después de llenar el depósito, a entregar los adolescentes a sus padres. Que los aguanten ellos. He dicho.

Christiania, free country

El segundo día en Copenhague sería el mejor. Un día para conocer una maravillosa ciudad. Un día para disfrutar... sin alumnos.
La mañana comenzó con museos. Si lo que os gustan son los museos, no deberéis hacer caso a esta "guía" turística. No soy muy amante de los museos. Me gustan más las ciudades. Conocer sus calles, sus gentes, sus bares. Si hay algo que quiero ver en un museo, voy, y veo eso. "El grito" de Munch me vuelve loco. Pues voy, y lo veo. Aunque mira, he puesto un mal ejemplo, porque cuando fui a visitar el museo de Munch en Oslo me llevé varias sorpresas, sorpresas fantásticas. Este es un museo muy recomendable. Pero centrémonos. Estamos en Dinamarca. Quizás sea que los dos museos que visitamos son "demasiado" educativos. Pero a mí no me fascinaron. El primero, la Glyptoteca. Tiene una gran colección de arte antiguo. De hecho, tiene una de las mejores colecciones de arte egipcio y romano del mundo. Para quien le guste, oiga. Está bien. Pero tantas cabezas cansan. Además, yo acompañaba a un chico en silla de ruedas, y el edificio será muy bonito, pero en su época no atendían mucho a la movilidad. Casi como ahora. De camino al museo nacional, nos equivocamos y entramos en el ayuntamiento. Fue una casualidad, pero merece la pena entrar a echar un vistazo. Tiene una sala enorme con muchas banderas danesas y una artesanía muy interesante. Ya en el Museo Nacional de Dinamarca, más de lo mismo. Muy interesante, sí. Pero una vez vistas diez piedras que servían de cuchillo hace cinco mil años, vistas todas. No necesito ver la colección completa de las cinco mil cuchillas que encontraron en las tumbas, de aquellos que por cierto mantienen en el museo, que cuenta con una nutrida representación de cadáveres. Esqueleto de mamá con bebé incluido. Hasta aquí, las visitas educativas obligadas.
La siguiente visita era voluntaria, y como todo lo voluntario...sólo profesores y dos alumnos. Y menos mal. Nyhavn. Una maravilla. No se lo pierda. Antiguo puerto pesquero reconvertido en zona turística con cafés y paseos en barco. La arquitectura aquí merece mucho la pena. Las casas son de colores vivos porque se pintaron con los restos de pintura de los barcos pesqueros. Un apaño convertido en arte. Muy recomendable sentarse en una de las terrazas y disfrutar del pescado si hay hambre o de un helado si se va por el postre.
Paseo en barco por los canales: Otra visita muy recomendada. Por 60 DKK se da un paseo por los canales de Copenhague, pasando por la Nueva Opera, la popular Sirenita y el resto de canales a cuyos lados se esparce una fabulosa arquitectura escandinava. Sobre la Sirenita, ocurre como todos esos pequeños detalles que hacen famosas a las ciudades. ¿Habéis visto la rana de la Universidad de Salamanca? ¿El niño enfadado de Oslo? No será tan bonito, pero se siente algo especial al estar delante de ello. A mí me pasó con la Sirenita, aunque la viera desde el agua. En estos paseos en barco de tan sólo una hora, te presentan lo fundamental de la ciudad, y luego ya tienes todo el día para tumbarte "panzarriba" en sus parques, como el Jardin Rosenborg, que sólo lo vi de paso, pero estaba llenito de gente. Los escandinavos enseguida se desnudan en los parque a broncearse en cuanto el sol asoma un poquito.

Ya por la tarde noche, una de las visitas más esperadas. Christiania. Este es un barrio con ley aparte. Era un antiguo cuartel que en los setenta fue okupado, con K, por un grupo de hippies que abogaban por la legalización de la marihuana. Y ahí siguen los mismos hippies. Un paseo por sus poco más de dos calles da impresión, incluso a quien ha pasado horas en el Cantarranas de Valladolid o la Malasaña de los 80 en Madrid. Nada más entrar a este pequeño gueto, un cartel enorme anuncia que los fotógrafos no son bienvenidos. No quieren ser bichos de zoo, y no quieren que los turistas vayan a hacer fotos de cómo se hacen porros. Comprensible. En este barrio se juntan jóvenes adolescentes porreros con viejos hippies pasados de rosca, al tiempo que niños jugando en los parques. Y marihuna. Mucha marihuna. En mi vida había visto pedruscos de hachís de tal calibre. Un hombre ofrecía a voz en grito dos piedras como puños. No pregunten por el precio o la calidad. Lo ignoro por completo. Pero a pesar de todo, nos contaron que esa es una de las zonas más seguras de todo Copenhague. ¿Por qué? Porque está rodeada de policías, claro. En Dinamarca la marihuana también es ilegal, pero hay una especie de ley no escrita que no entra en Christiania. Pero cuidado de salir de la zona delimitada con algo indebido. El registro es bastante probable. Y al salir, lo más gracioso. Un arco te despide con el lema "Usted está entrando en la Unión Europea".
Pero lo mejor de Christiania, el restaurante que se encuentra en su corazón. Spiseloppen. Una entrada digna de películas de terror. Con las paredes abarrotada no de graffitis, sino de pintadas. Uno se pregunta, ¿voy al sitio adecuado? Una vez entras, no se diferencia tanto de un restaurante corriente. Antes disponía de mesas alargadas para compartir cena con desconocidos, pero ahora también eso se ha abandonado y tú te sientas en tu mesa y pides tu menú. ¡Y qué menú! Spiseloppen es una cooperativa formada por ocho cocineros de ocho países diferentes, y cada día su menú es diferente, por eso te lo ofrecen en una fotocopia hecha a mano. A nosotros nos tocó chef francés, y los franceses tendrán sus cosas, pero los chefs son chefs. Yo pedí una perdiz, con ensalada de espinacas y queso feta, acompañado de mus de patata y ensalada tropical. Por unos 20 euros, una delicia para el paladar. Un sitio muy, muy recomendable.
De vuelta al hotel, ya muy cansados. Dio tiempo a parar en una terraza a la orilla de los canales de Christiania. Yo estuve en Bådudlejning, con una buena variedad de cervezas. Pero también se puede optar por cafés sobre un barco. Otro barco sirve de taxi y te lleva a tu casa, si está al lado del canal. Pero yo me fui andando.
PD: Todas las fotos son mías, menos por supuesto la de Christiania, pues no quise romper la norma impuesta por sus vecinos y arriesgarme a más de una mala mirada.

martes, 3 de junio de 2008

Dinamarca, paraíso de la bicicleta

(Escrito el 2 de junio de 2008)
Las bicicletas son para el verano. Y para Dinamarca. Aquí estoy. En Copenhague. Con 22 adolescentes noruegos y otros dos profesores. Es curioso. Una preciosa capital européa. Con multitud de monumentos, museos, cafés, la Sirenita... y lo que más me llama la atención son las bicicletas. Es fascinante. Hay más bicicletas que coches. Y casi todas son las típicas bicis de paseo antiguas con cestillo delante y atrás. Conviene decir que hemos tenido mucha suerte con el tiempo, y hay unos 30 grados de día y casi 20 ahora que son las doce y media de la noche. Me pregunto cómo será cuando la nieve llegue hasta las orejas. No debe ser muy diferente, porque es algo que está en la cultura. Las calles están perfectamente acondicionadas para la bicicleta. Calles anchas, con carriles extras para los ciclistas. Ciclistas de todas las edades, clases sociales y pintejas. Con corbata, con minifalda, con crestas y con sombrero. También se pueden alquilar bicicletas por días. Veremos si mañana o pasado podemos hacer un “tour”.

Por lo demás, no ha dado mucho tiempo a más. Tuvimos un pequeño gran incidente que nos hizo llegar a nuestro destino con dos o tres horas de retraso sobre el horario previsto. Resulta que yo y mi Guía Campsa somos más efectivos que un chofer noruego y su GPS. Estaba obsesionado con coger un ferry, y no había tal ferry. Sólo había la opción de cruzar un puente-túnel de Suecia a Dinamarca. Que tras dos horas de rodéos fue al opción definitiva. El problema estaba en que el conductor había “oído” que el peaje del puente eran 40.000 pesetas para un bus, pero al final fueron poco más de 10.000 pts/500 DKK/60€. Y cruzamos el puente. Y vaya puente. Impresionante. Una increíble obra de ingeniería que se adentra en el mar y uno se pregunta cómo se sostendrá eso. A ambos lados, agua, mucho agua. Y muchos molinos de viento. No de los de Quijote, sino de los que dan dinero. Y cuando uno no para de asombrarse del puente...para abajo, de repente. El puente se convierte en túnel que va por debajo del mar los últimos 500 metros hasta entrar en tierras danesas. Una pocholada oiga. A uno de pueblo como yo le impresiona cualquier cosa quizás.

Añadido el 17 de junio de 2008: Después de unos paseos por internet, he disminuído mi gran ignorancia al descubrir que este puente se llama Puente de Oresund y es el puente combinado (tres y coches) más grande de Europa. PD: La primera foto es de internet, pero la segunda es mía y, modestia a parte, creo que algo aprendí trabajando en El Norte de Castilla con fantásticos fotógrafos. Y de los adolescentes noruegos qué decir. Último viaje que hago como responsable de estudiantes. Y menos noruegos. La cultura noruega respecto al alcohol es terrible. Sana para el cuerpo quizás, pero insana para la cabeza. Casi todos los alumnos de este viaje tienen 18 años, y allí eso es sagrado. Mayor de edad, no le puedes ni toser. Y la otra mitad tiene 17. Menor de edad, a kilómetros del alcohol. A kilómetros del alcohol de cara a la galería, porque claro está que tienen una sed de aupa. La profesora francesa y yo el español, queríamos dar un poco de carta blanca, pero la noruega, de Bergen para más señas, y ya con sus añitos, puso las íes bajo sus puntos y aquí dios y después gloria. Qué quiere eso decir. Que los alumnos seguirán bebiendo, pero no les veremos. De momento, reconocer que se portan estos noruegos. Ni pizca de bulla en el bus, y a las doce en punto en casa. Como angelitos y cenicientas. Ahora son la una menos cuarto y no se oye nada. Que siga así. Suena abuelete decirlo, pero cuando yo tenía su edad y hacíamos un viaje, quizás no bebíamos, pero ruido hacíamos un rato. Bueno, y ahora me retiro a intentar dormir en este camastro tipo IKEA de oferta. Nota: Será barato, pero no recomiendo el Dan Hostel si lo que se quiere es confort y comodidad. www.danhostel.com/copenhaguecity

miércoles, 28 de mayo de 2008

Plan Ibarretxe

Esta entrada la empecé cuando el señor Lenda presentó sus dos preguntitas. Desde entonces, los encapuchados han respondido con un "entrañable" comunicado y con una no tan entrañable bomba. Pego lo que ya tenía escrito y un par de lineas de los "intelectuales" terroristas.
O yo soy tonto, o quien ha escrito esas preguntas ha pasado demasiado tiempo en la ikastola y anda flojo de gramática castellana: "¿Está usted de acuerdo en apoyar un proceso de final dialogado de la violencia si previamente ETA manifiesta de forma inequívoca su voluntad de poner fin a la violencia para siempre?" ¿Como es posible? ¿Cómo es posible un fin dialogado de la violencia si eta manifiesta la voluntad de poner fin a la violencia? Si paran de usar la violencia, ya no es necesario un fin dialogado de la violencia, porque esta ya ha parado. Y si no paran de usar la violencia, no manifiestan su voluntad. Es tan ridículo y enrevesado que da hasta risa. Además, en una consulta popular no se pueden preguntar obviedades. Por supuesto que si preguntas si quieres que se acabe la violencia todos dirán que sí. Si lo que quieren es la independencia, pregúntenlo así y basta de mediastintas. PREGUNTA: ¿Esta usted de acuerdo en un proceso hacia la independencia si ETA abandona la violencia? Pero tanto mi pregunta como la del Ibarretxe plantea un problema. ¿Cómo se valorara la abstención? Esta consulta está orientada a los nacionalistas, y muchos no nacionalistas no querrán votar. ¿Se irá al proceso independentista incluso si solo vota un 20% de la población? En cualquier caso, no es de políticos de calidad intelectual mínima el crear propuestas que crean más problemas de los que solucionan.


Y vino la respuesta de los terroristas. Si no hubiera tantos muertos en los cementerios daría hasta risa leer sus comunicados. Se les llena la boca con la palabra "dhemokrazia", que no la saben ni escribir. Piden "un marco democrático que respete todos los derechos fundamentales". ¿Se les ha olvidado el derecho a la vida? Alguien que lo único que sabe es amenazar y cumplir sus amenazas no puede tener la vergüenza de pedir democracia, cuando ellos son los primeros que la cercenan. "Fuerzas de ocupación y represión", manifiestan también. ¿En cuántos países en pleno siglo XXI tienen que ir cientos, sino miles, de personas con escolta? Dios, agota escribir más y más obviedades, que es increíble que ellos mismos no vean. ¿Cuándo abrirán los ojos y tirarán las armas?

Y cómo una cartita no era suficiente, llegó la bomba. A las instalaciones del AVE a Euskadi/País Vasco/Euskal Herría. ¿Cómo se puede ser tan cerrado de cabeza? Viven en una burbuja. Conexiones a gran velocidad a dos capitales europeas, como son Madrid y París, independientemente que sean las capitales de esos dos horribles países opresores, beneficia a las transacciones comerciales y el enriquecimiento de un pueblo/país/nación. ¿Pero se puede ser más tonto?

sábado, 24 de mayo de 2008

Fuga de petroleo

Estoy en racha. Dos días y dos emisiones. Aquí añado la crónica que he enviado a Radio Nacional de España sobre la fuga de petróleo de una plataforma en el Mar del Norte y que se emite esta tarde a las 20.00 horas.
Buenas tardes. La situación se normaliza. La fuga de petróleo iniciada esta mañana en la plataforma Statfjord A, situada en el mar del Norte y propiedad del gigante noruego Statoil Hydro, ya está bajo control, según fuentes de la propia compañía. De las 217 personas que viven en la plataforma, tan sólo quedaron 61 encargadas de reparar los daños, y 156 fueron evacuadas a plataformas cercanas. La situación fue calificada por la empresa como grave, por los peligros de una explosión de gas natural, y obligaron a verter al mar alrededor de 1.200 metros cúbicos de agua con petróleo para reducir riesgos. Varios barcos se encuentran en estos momentos recogiendo el crudo vertido, aunque según la empresa se trata tan sólo de una capa fina. Todos los operarios serán de nuevo trasladados a Statfjord A esta tarde, aunque los trabajos de reparación durarán toda la noche. Las extracciones de esta plataforma, que produce cerca de 150.000 barriles al día, seguramente se detengan durante varias jornadas. Esta plataforma ya sufrió en diciembre del pasado año otra fuga, una de las más importantes de la historia de Noruega, al romperse uno de los conductos del crudo.

Algunos enlaces para ampliar información:
- Terra: Inicio de la fuga y evacuación de trabajadores.
- Terra: Fuga controlada.
-StatoilHydro: Comunicado de la empresa (en noruego)
-Dagbladet: Anterior fuga de la misma plataforma en diciembre de 2007 (en noruego)

viernes, 23 de mayo de 2008

El Grito y La Madonna

Hoy se han presentado los cuadros El Grito y La Madonna de Munch, cuatro años después de su robo. En este post añado la crónica que acabo de enviar a Radio Nacional de España y que se emitirá hoy a alguna hora en Radio 5 Todo noticias.
Buenas tardes. La pintura El Grito, uno de los máximos exponentes del expresionismo y orgullo de Noruega, y la Madonna, obras de Edvard Munch robadas en agosto del 2004, vuelven a colgar desde hoy de las paredes del museo que el pintor tiene dedicado en Oslo.
En esta exposición, se exhiben las obras junto a la explicación del proceso de restauración, que ha sido necesario debido a que las pinturas fueron seriamente dañadas con manchas, arañazos y agujeros.
Los cuadros fueron robados a punta de pistola y recuperados a los dos años, pero dejaron en evidencia las medidas de seguridad del museo, que desde entonces se han incrementado sustancialmente.
La novedad fue dada a conocer el pasado miércoles, cuando se supo que durante las obras de restauración, se ha descubierto que El Grito fue pintado en 1910 y no en 1893, como se creía. Otra versión de la misma obra, que se exhibe en la Galería Nacional de Oslo, obtiene así el privilegio de ser el primer original de El Grito.


Aquí añado algunos enlaces a periódicos digitales que amplían la información:

-AFP

-Terra: El Museo Munch exhibe El Grito y La Madonna tras su restauración.

-Terra: El Grito es 20 años más joven de lo que se creía.

-El Sol de San Luis (Mexico)

-Clarín (Argentina)

-26 noticias (Argentina)

-El Financiero (México)

-La Vanguardia (España)

jueves, 22 de mayo de 2008

Manchester: Campeón de Europa

Mi post de hoy va de fútbol. El Manchester United acaba de lograr su tercera copa de Europa o liga de champiñones. Pues felicidades. Y todo el que me conozca un poquito sabrá que a mí el fútbol me la refanfinfla. Lo cual lamento y siempre he deseado ser un aficionado más, pues mi vida social habría sido y sería mucho más animada. Ya intento de vez en cuando agarrar una cerveza fría en un bar y gritar junto a otro grupo de muchachotes mientras vemos un partido. Pero es que no me sale, vaya.

Lo único que quería era plantear una pregunta que me corroe las entrañas hasta lo más profundo de mi pituitaria. ¿De dónde viene esta pasión? Especifico. Aquí en Noruega, mientras hay nieve, todos a esquiar y somos los reyes del fondo. Pero llegado el deshielo, este país es tan aficionado al fútbol como todos los demás. Pero claro, los pobres no llegan muy lejos y aún siguen llorando su eliminación de la Copa de Europa de Selecciones. Así, a falta de una liga decente y de una selección en competición. ¿A quién se anima? Yo veo, al menos en Drammen, una pasión, realmente desenfrenada, por el Liverpool. ¿Y por qué? ¿Qué conexión une con un equipo, una ciudad, que algunos ni siquiera sabrán colocar en un mapa? Yo imagino. Se levantan un día y se preguntan ¿cual va a ser mi equipo favorito? Hoy es lunes, pues el Liverpool. A los españoles puedo entenderles porque el Liverpool es la segunda selección española, pero a los noruegos... Bueno, hay un rubio, Riis o algo así creo que se llama, que debe ser muy bueno y creo también que es el capitán de la selección noruega. Tanto "creo" certifica mi nulo conocimiento del balonpié. Entonces se dicen: Hay un rubio... me hago del Liverpool, y así hasta la muerte. Pues nada, pan y circo, McDonaldas y fútbol y todos contentos.

Ya tengo ganas de escribir de Eurovisión, que Noruega con sus rubias y España con nuestro Chiki Chiki, va a ser una verdadera competición. De momento, nosotros tenemos preparada una fiesta en mi casa para seguir este destacado evento.

lunes, 19 de mayo de 2008

Límites de velocidad

España está de enhorabuena. En España "tan sólo" murieron 164 personas en abril en las carreteras. Tan sólo. Es una buena noticia porque la comparación con los 215 fallecidos de 2007 supone una reducción del 23% en el número de víctimas. Dos de las principales causas de estos accidentes es la conducción bajo los efectos del alcohol y el exceso de velocidad.
Dejaré los vinitos con la comida para otro día y me centraré en los límites de velocidad. Tan sólo comentar que el límite de alcohol en Noruega se aproxima mucho al cero absoluto y se da positivo prácticamente con una cañita. La "sin" es la reina.
En primer lugar, sobre los límites de velocidad. Según aprendimos en la autoescuela, había varios límites que siempre eran igual. 50 en ciudad, 90 en nacional, 100 si hay arcén y 120 en autopista. Esto es mucho más complicado en Noruega, ya que no existe la ciudad en sí misma, aparte de las tres o cuatro grandes ciudades. Todos vivimos esparcidos, y hay cantidad de zonas con límite de 30 km. Luego, según las condiciones concretas de cada vía, te puedes encontrar todos los límites: 40,50,60,70,80,90 y hasta los 100km/h que es el límite máximo en autopista. Ahora presentaré mis críticas al sistema noruego, pero lo cierto es que Noruega tiene una de las mínimas cifras de siniestralidad del mundo. Eso sí, díle a un español que vaya a cien por hora en autopista. Se te ríe en la cara. Dos son los aspectos que pueden incidir en este tema. Los radares y las multas por exceso de velocidad.
Radares:
Los radares móviles me parecen una vergüenza. ¿De qué protegen? El simple afán recaudatorio de la administración no va a reducir el número de muertos. ¿Qué es lo que queremos? En España se están empezando a instalar más radares fijos, pero aun parece que los conductores no se lo toman demasiado en serio. Está en la entrañas de la cultura española que algo que nos haga pagar no es bueno, y no son dos ni tres los radares fijos que han sido destrozados. Como si olvidáramos que el fin de estos radares no es recaudatorio, sino para salvar vidas. Pero para ser así, lo más importante es avisar de que están ahí. Así ocurre en Noruega. Hay gran cantidad de radares fijos, llamados "fotobox", y en todos te encuentras un letrero unos 300 metros antes. Porque el fin es reducir la velocidad exactamente en ese punto, y no tanto hacer fotos sin parar. Eso sí, yo también los odio. Parecen "el ojo que te mira". Que te mira constantemente. Que te acusa. Y que te condena. Hace tan sólo unos meses, me tocó pagar 3.600 kr (450euros) por circular a 97 en una zona de 80. ¡En un túnel y cuesta abajo! Sí, eso día, cuando el tremendo "flashazo" rojo me nubló la vista, yo también dije "¡hijos de puta!", y solté algo peor cuando pagué.
Y aquí llegamos al segundo tema. Las multas.
Multas:
Por un radar móvil en España se paga unos 100 euros y 70 si lo haces pronto. Hace daño, pero se sobrevive, incluso en España. (Estos son las multas en España). En Noruega no. Incluso la más mínima infracción sancionada te hace tiritar el resto del mes. En este enlace se ven las multas en Noruega. Aquí se hacen dos varemos. Por debajo de 60 y por encima de 70. Luego las cantidades son diferentes en función de la velocidad. Lo curioso es que las multas tienen penas de prisión subsidiaria. A mí me ofrecieron, en lugar de pagar las más de 70.000 pesetas, cinco días en el trullo. ¡Joder si me lo pensé! Pagar 450 euros o una semanita sin trabajar, sin escuchar al crío llorar y con televisión por cable. Es para pensárselo. Yo se de un preso español en Noruega al que le ofrecieron ser trasladado a España y respondió: "¡Tastonto o qué!". Lo único que me retuvo es mi amada samboer (conviviente en noruego), a la que le parecía feo ante la vecindad tener un novio con antecedentes penales. Cervantes, Lorca... Ningún buen personaje histórico que se precie ha pasado a los libros sin haber pasado antes por la sombra. Pero bueno, otra vez será. Quizás la próxima vez que grite a un alumno para que se calle me metan dos meses en presidio por acoso escolar.

Y llegamos a mi solución, que por supuesto será la que arreglará todos los problemas. Está visto que las infracciones altas funcionan. Yo no sé lo que es adelantar desde aquella multa. Y ya no piso el acelerador, sino que lo acaricio. Pero no me parece que Noruega sea un ejemplo de conducción. Para empezar las carreteras. En Zimbawe tienen vías de mejor calidad. La conducción es lentísima y eso hace desquiciar a los conductores. En mi opinión los límites de velocidad deberían de ser realistas, y 100 km/h en autovía no es realista. Lo que yo haría en España (o en Noruega) sería incrementar en 10 km/h los límites. Y a partir de ahí sancionar de lo lindo. Vemos que los primeros diez kilómetros no son sancionables. Así, en autopista, no habría sanción hasta llegar a los 140km/h. ¿Hay quien no esté de acuerdo que alguien que conduce a 140 km/h merece pagar 450 horas o al menos una semanita en chirona?

PD: Acabo de leer todo mi texto, y he de reconocer que es un poco aburrido. No es de lo mejor que escrito. Pero qué le vamos a hacer. No todos los días se puede ser ingenioso. Quizás deje de escribir tan a menudo para mejorar el contenido. Ya que sois tan sólo dos lectores (¿y quizá dos mil?) hay que ofrecer un poquito de calidad.

domingo, 18 de mayo de 2008

El precio de la gasolina

Pues ya se acabó el 17 de mayo. Un 17 de mayo pasado por agua. Casi en verano y casi a bajo cero. Lluvia de arriba a abajo y de abajo a arriba. Y un viento que se colaba por todos los rincones de la ropa. Pero no importa. Todo por la patria. Hay que marchar en procesión y gritar ¡hurra! por Noruega. Y aquí es cuando se echan de menos los bares. Hicimos un recorrido de casi 3 kilómetros (yo vivo en Solbergelva) y... ¡¡¡NI UN SOLO BAR!!! ni un solo bar donde resguardarse con un cafetito caliente, ni un solo bar en que encontrar un retrete en caso de apretón. Porque los bares, esas catedrales dignas de devoción en España, se entienden como lugares de vicio y corrupción aquí en Escandinavia. ¡Habrase visto!

Y con la lluvia y los kilómetros, toca coger el coche. Y entro en materia. Aquí no hay sitio al que no se pueda ir sin coche. Todo está a un mínimo de 3 kilómetros (si no vives en Oslo, claro, donde todo está a un máximo de 3 kilómetros). Y dios mío, como sube la gasolina oiga.


Acabo de llenar el depósito con diesel, y he pagado más o menos lo que pone el la foto. 12,59 coronas noruegas = 1,61 euros = 268 pts. Pero porque he buscado la oferta, porque ahora el precio habitual está por encima de las 13,50 coronas.


Aquí en Noruega se produce una cosa curiosa. El precio de la gasolina fluctúa constantemente. Tanto que por la mañana puede valer 11kr y cuatro horas después 13kr. No es broma. Los domingos por la noche y hasta los lunes a primera hora es cuando la gasolina está más barata. La política noruega en cuanto al precio de gasolina es la pura ley de la oferta y la demanda. Nulo control por parte del gobierno. Aquí hay una buena explicación de la situación en Noruega. (ver artículo).


Además, otro dato que llama la atención. En las últimas semanas, el diesel es más caro que la gasolina. ¡Y yo que me compré un coche diesel el año pasado por ahorrarme unas coronas! ¿Por qué es esto? En este enlace encontramos un intento de explicación. (ver artículo)


Es curiosa la comparación entre los precios de la gasolina en dos grandes productores de petróleo: Noruega y Venezuela. Noruega tiene los precios más caros del mundo y Venezuela casi regala el preciado líquido. (ver artículo relacionado)


¿Es acertado? La postura noruega se puede discutir, pero la venezolana es claramente discutible. Errónea básicamente. Un precio del combustible menor al de producción quema la riqueza del país, además de incrementar increíblemente el número de coches y la contaminación, con los costes que eso supone.


Pero dejando aparte políticas, da igual si eres socialista, liberal o anarquista, a todo consumidor le duele el bolsillo cuando ve que el precio de la gasolina sube de esa manera. Hace menos de tres meses pagamos el litro de diesel a algo más de 8 kr y ahora ya supera las 13 kr. ¡Cinco coronas (100pts) en menos de cuatro meses! A todo aquel que no conoce un poco de la economía (y la cultura) noruega, le sorprende este dato. ¿Pero no regalan la gasolina en Noruega? ¿Acaso no es el primer productor europeo y el tercero del mundo?


El fondo del petróleo es ese gran desconocido. Para casi todos los extranjeros y para muchos de los noruegos. La cuestión es que el petróleo da mucho dinero, pero aunque parezca sorprendente, ni un céntimo va a los presupuestos del estado. El 100% se invierte en el extranjero, con el fin de no hacer depender la economía noruega tan sólo de este sector, como ocurre en Venezuela, y así no hundir por ejemplo la poca ganadería y agricultura que hay en este país. Y tampoco los réditos de estas inversiones van a los presupuestos, sino que van al ya mencionado fondo, que sirve para prevenir males futuros. Noruega sabe lo que es pasar hambre. Después de la Segunda Guerra Mundial eran muchos los que comían patatas de desayuno, comida y cena. En el estudio comparativo vemos cómo crece la economía noruega en los 70 tras el descubrimiento de los pozos petrolíferos.




Así, Noruega tendrá las espaldas cubiertas los siguientes 50-100 años después de agotarse los recursos petrolíferos. Y por más que los ciudadanos pidan rascar un poco de ese fondo, nada, los gobernantes son duros. Y esto resulta increíble. Muy impopular ¿Qué político de cualquier otro país no se vería tentado a bajar los impuestos y el precio de gasolina y tabaco, cubriendo esos costes con este fondo, a cambio de ganar unos votos? En España ninguno, seguro.

Pero ahora escribo como consumidor. La cosa está llegando ya a niveles insostenibles. Y anuncian que puede ser peor. Hasta 19kr por litro en 2008. Vale, los sueldos noruegos son importantes, buena calidad de vida, pero hay muchas familias que necesitan el coche diariamente y esas 1500-2000kr mensuales en combustible dañan gravemente el ahorro familiar, o al menos, la parte destinada a ocio. ¿Qué puede ocurrir? En Noruega hay ricos, muy ricos, que no se verán muy afectados. Pero las clases medias, como la mía, se verán obligadas a ahorrar por otros lados y eso provocará diferencias sociales y clasismo. Los impuestos indirectos gravan a todos los contribuyentes, independientemente de su renta, y aquí gasolina, tabaco y alcohol tiene precios que hacen subir los colores.

Y acaba mi crónica con una pregunta al tiempo que súplica a los gobernantes noruegos: ¿Tan difícil resultaría aligerar un poco el gravamen sobre el combustible en estos momentos en que el precio mundial del crudo está por las nubes, para aliviar un poco la economía de las familias?

viernes, 16 de mayo de 2008

¡Hurra por el 17 de mayo! (Fiesta Nacional Noruega)



Bueno, partamos de la base y para evitar malentendidos, que a mí Noruega me gusta. Es mi país de adopción y la patria de mi hijo y mi pronto esposa. A partir de ahí, como habitante de estas tierras durante casi tres años, me puedo permitir la licencia de comparar, criticar y reir.
Ya lo dijo el rey Sabina:
"Porque en España aunque le pongas pegas, sabemos vivir.
Sólo en Antón Martín, hay más bares que en toda Noruega"
Y coño si es verdad. Aquí para tomarte una caña tienes que coger el coche un mínimo de tres kilómetros, y cuídate de pedirte una "sin", porque como te pare la benemérita nórdica, te meten un paquete que te tiembla hasta el colodrillo.
Vayamos al meollo del asunto: 17 de mayo, Fiesta Nacional en Noruega.
¿Qué se celebra? Es el día de la Constitución, aprobada el 17 de mayo de 1814. Y no, aquí no es como en España. No sólo no se avergüenzan de la bandera, sino que te salen hasta por las orejas. Todo el mundo tiene una en la ventana, en la solapa de la americana, banderita en la mano, vela con los colores azul, blanco y rojo, trompetas y guirnaldas de los mismos colores.... Harregud!(jarregud, dios mío en versión vikinga). La verdad, tiene su gracia. A mí, que nunca me han gustado las banderas, pues junto con las religiones creo que son los dos grandes motivos de las guerras de los últimos tres mil años, creo que un puntito de patriotismo no vendría mal de vez en cuando, por tener algo que una, sino a todos, sí a una inmensa mayoría.
¿Cómo se celebra? Después de todo un año esperando esta fecha, ¿nos podemos imaginar que vienen grandes celebraciones con fuegos artificiales, conciertos hasta las tantas...? Nada de eso. Las celebraciones comienzan ¡a las 7.30 de la mañana! Dios mío, si a esas horas todavía estan de fiesta los de la noche anterior! A esa hora empiezan a desfilar los Korps, las bandas de música típicas noruegas.
Entorno a las 10.00 es el Barnetoget (desfile de los niños). Aquí todos los niños hasta los 12-14 años desfilan con sus colegios con los trajes típicos noruegos o de punta en blanco. Mientras, a ambos lados del desfile todo el mundo ondea la banderita y grita "hip,hip,hurra!" A mí me toca participar este año porque mi hijo de 3 años participa por primera vez y vamos, tampoco me vuelve loco, aunque hace ilusión por él.
Ya a las 13.00 h es el Russetoget (el desfile de los Russ). Los Russ son los alumnos de último año de Instituto. Aquí se acaba un año más tarde, por lo que todos tienen entre 18-19 años. Yo tengo alguno de estos de alumnos y ciertamente, es terrible. Desde hace dos meses hasta la fecha, tienen fiestas constantes. Algunos se toman esta fiesta demasiado en serio, lo que hace olvidar los estudios y hace que haya un porcentaje que no acaba la enseñanza y le toca, un par de años después, volver a un instituto privado como el mío a conseguir los puntos necesarios para poder acceder a la Universidad. Hablando del Russetoget, resulta curioso ver en Oslo, como la familia real noruega saluda desde el balcón a toda esta riada de adolescentes completamente borrachos. Es como meter a Lady Di en la gran tirada de agua de Peñafiel. Dos datos importantes para ser un buen Russ: llevan pantalones de tirantes rojos (pero sin ponerse los tirantes, que es hortera) durante dos meses, sin cambiarselos ni lavarlos. Además, se gastan una basta en el Russebuss, que llegan a ser tremendos autobuses con la más alta tecnología audiovisual. Lo compran entre 10 ò 20 y lo revenden al siguiente año, pero siempre se gastan cantidades ingentes de dinero.

Y hasta aquí llegó todo. Luego a tomar una tapita al centro (perdón, se me escapó lo de tapita, quería decir a tomar algo) y después cada uno a hacer una parrillada a su jardín, si hace buen tiempo, lo cual no va a ocurrir este año.

A pesar de críticas e ironías, me gusta este país y su 17 de mayo, así que... HURRA FOR 17. MAI!!!