Mi podcast: ¿Y por qué no aquí?

martes, 8 de abril de 2014

Multas en Noruega

Hace un par de semanas, un par de simpáticos agentes me alegraban el día propinandome una multa de 2900kr/352€. No es para sentirse orgulloso ni mucho menos, pero no me importa hacerlo público porque la historia tiene sus detalles. Como padre de dos hijos pequeños, me gusta que haya controles de seguridad, pero no me parece tan bien cuando el fin es meramente recaudatorio. Recibí la sanción a 100 metros de mi casa, un martes, a las diez de la noche, en una recta sin casas y circulando a 52 en una zona de 40. Un caro despiste. Pero no valen excusas. Nada que objetar ni reclamar. Pagada y a otra cosa. Que no se vuelva a repetir.
Pero ahora pienso que es interesante conocer los detalles de las sanciones, que pueden hacer de mi multa una propinilla. Las sanciones van de la económica a la prisión.

MULTAS


Zona de 30 a 60







Km/h sobre el límite
Hasta 5
Hasta 10
Hasta 15
Hasta 20
Hasta 25


Multa
600 kr
1600 kr
2900 kr
4200 kr
6500 kr










Zona de 70 a 100







Km/h sobre el límite
Hasta 5
Hasta 10
Hasta 15
Hasta 20
Hasta 25
Hasta 30
Hasta 35
Bøtesatser
600 kr
1 600 kr
2 600 kr
3 600 kr
4 900 kr
6 500 kr
7 800 kr


RETIRADA DEL PERMISO DE CONDUCIR


Zona
Sanción desde
30
55 km/h
40
65 km/h
50
75 km/h
60
85 km/h
70
105 km/h
80
115 km/h
90 por carretera
125 km/h
90 por autopista
130 km/h
100 por autopista
140 km/h

TRABAJOS EN SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Zona
Sanción desde
50
92 km/h
60
110 km/h
70
120 km/h
80
130 km/h
90
142 km/h
100
155 km/h

PENA DE PRISIÓN


Zona
Prisión desde
50
96 km/h
60
115 km/h
70
125 km/h
80
136 km/h
90
150 km/h
100
165 km/h


Si estas son las sanciones por exceso de velocidad, no quieras ni imaginar cómo debe ser cuando hayas bebido demasiado. Eso será tema para otro post. Así que amigo, conduce con prudencia y  cuida de tu cartera.
Fuente: Wikipedia

lunes, 7 de abril de 2014

Kjøsterudjuvet, un espectáculo natural al lado de mi casa

A veces recorremos kilómetros y kilómetros en busca de paisajes y experiencias, y no nos damos cuenta que las tenemos al lado de casa. Yo tardé 30 años en visitar las Hoces del Duratón, cuando están a una hora de Valladolid. Perdí la oportunidad de visitar San Sebastián mientras estudié periodismo en Bilbao con la tonta excusa de “ya iré el finde que viene”. Y tras 9 años en Drammen, aún no había visitado un paraíso natural a cinco minutos del centro de la ciudad y de mi casa, Kjøsterudjuvet (a partir de ahora escribiré Kjósterudjuvet para no tener que cambiar de teclado constantemente). Un cañón excavado en la montaña de Drammen tras 10.000 años de caída de agua del lago llamado Gamledammen (“la vieja señora”).
La ruta se inicia a los pies de las pistas de esquí de Drammen. A estas alturas del año, las bajadas parecen la espalda de un dálmata con una mezcla de blanco y oscuro que no animan a tomar la tabla. Así, a falta de snowboard, mi hijo Daniel y yo tomamos la vía paralela, Kjósterudjuvet. Estamos en plena época de deshielo, y es posiblemente ahora el momento menos indicado para hacer esta ruta, ya que la mezcla de agua y piedras pueden convertir el paseo en una pista de patinaje, pero los Fernández somos reconocidos internacionalmente por nuestra valentía y coraje y nos lanzamos a la aventura. (Seguro que hay algún Fernández en el mundo que sea valiente y con coraje, así que tomo su apellido).
Tras recorrer unos 500 metros en lo que en invierno es la pista de esquí de fondo, se llega a un viejo puentecillo de madera, donde hay que decidir: mirar hacia abajo en el cañón, o vivirlo desde dentro. Estábamos decididos y entramos. Desde el primer momento se ven pequeñas caídas de agua que hacen daño a los oídos pero acarician la vista. 
Hay que ir saltando el riachuelo de un lado al otro continuamente, y en muchas ocasiones casi todo el pie debe introducirse en el agua. En algunos momentos, he de reconocer que acojona bastante y puesto que lo que dije antes de los Fernández era sólo paripé, a cada escollo un grito de satisfacción salía de mi garganta.
Nada más comenzar, ya íbamos un tanto cansados, pero la adrenalina hizo su trabajo tras un par de desniveles y ambos estábamos a tope de energía subiendo piedras y saltando charcos. 
Este cañón tiene cerca de un kilómetro y media de largo y momentos en los que las paredes a ambos lados superan los 50 metros de largo. A medio camino, el cansancio empezó a hacer mella y la preocupación también. Había escuchado que en alguna ocasión un helicóptero tuvo que rescatar a algunos turistas incautos. Mi cuenta corriente no se encuentra en condiciones de pagar la bajada de bandera de un helicóptero, así que no entraba en nuestros planes. Pero llega ese momento en que te planteas: ¿seguimos o nos damos la vuelta? Ir hacia abajo resulta más complicado que ascender, así que decidimos seguir adelante. 
El esfuerzo provocado mantiene el cuerpo caliente, pero la parada para almorzar a medio camino no puede ser larga. La temperatura al comenzar era de 7-8 grados, pero a esa altura debíamos acercarnos a los grados negativos. Tras otros metros de ascenso, la nieve empieza a hacer acto de presencia, y nos tranquiliza saber que no hemos sido los únicos que hemos pisado por ahí últimamente y decidimos seguir las huellas creadas en el hielo. 


El punto culminante de la ruta se encuentra en una gran caída de agua imposible ascender sin ayuda, por lo que está instalada una escalera de hierro acompañada de una soga para ayudarse a subir. Ascender la escala con la catarata a tan sólo medio metro de ti es una experiencia increíble. 
A pesar de estar en medio de la montaña y a 50 metros de profundidad, el teléfono y el GPS aún funciona. Cuando vi que, aunque estábamos aún a unos metros del final, un hueco en la montaña nos permitía subir hasta la cima de las pistas de esquí, por donde íbamos a realizar el descenso, decidí tomar el atajo.
Ascender esa pared fue casi escalada y conviene no mirar hacia abajo mientras subes. Aunque la naturaleza o los años de turistas han dispuesto la pared para que parezca que hay escaleras, y siempre hay un lugar donde asentar el pie.
Llegamos a la cima y fue un momento genial poder gritar con mi hijo y abrazarle. Como veis, yo no soy muy rutero, y lo que para otros puede que sea un canapé dominical, para mí fue una pequeña hazaña secular. 
Tras otro pequeño avituallamiento entre la nieve y las hierbas, llegó una parte no menos emocionante. Habíamos usado cerca de 2 horas en ascender, y la bajada no llegó a la media hora. Llegamos a la pista de esquí que, aunque con muchas calvas, todavía tenía zonas donde deslizarse. Saqué la bolsa impermeable que protege la mochila, asentamos nuestros traseros… y empezamos a gritar. Hoy debo tener el culo repleto de moratones, porque la ladera no está precisamente en condiciones para los deportes de invierno, pero mereció la pena. 
Casualidades de la vida, al llegar a la base de las pistas, un podio nos esperaba para podernos sacar la foto como campeones. 
Una ruta muy recomendable.

martes, 18 de febrero de 2014

"Los jóvenes y los medios sociales"

Como algunos de los lectores ya sabrán, he vuelto a la Universidad para sacarme el título de Pedagogía que necesito para conseguir trabajo fijo como profe en Noruega. Mis títulos en Derecho y Periodismo ayudan a conseguir sustituciones, pero en este país hay que tener todos los papeles en regla para conseguir el contrato definitivo. 
Dentro de estos estudios, acabo de entregar un trabajo llamado "Los jóvenes y su uso de los medios de comunicación social", donde había que unir teoría y práctica para elaborar un documento escrito y una presentación en clase. 
Para ello hicimos varios ejercicios previos. Por ejemplo, publicamos una foto en Facebook donde queríamos ver la fuerza viral de las redes sociales. Fue un tanto fiasco ya que conseguimos "sólo" 150 "likes", ello debido a la configuración de nuestra privacidad. Además, en mi escuela, realicé una encuesta a más de 100 alumnos sobre su uso de los medios sociales. 
En este vídeo se ve parte de la presentación que hicimos este domingo en la Escuela Superior de Hønefoss. Sólo está mi parte, primero porque ver 40 minutos sería un infierno (9 minutos ya son seguro difíciles de aguantar) y porque alguno de los otros miembros del grupo no tenían mi afán de protagonismo y no les apetecía estar en YouTube.
Este es el resultado, en noruego por supuesto, por si alguno está tan aburrido que quiere escuchar las ventajas que los medios sociales pueden aportar a los jóvenes y a la sociedad en general.
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sábado, 8 de febrero de 2014

¡¿Viven los cazafantasmas en Noruega?!

Para muchos, los noruegos parecen de otro planeta. Para otros, la palidez de sus mejillas son una evidencia clara de su origen espectral. La princesa Martha Luisa se dedica a la caza de niños alados en su escuela de los ángeles. ¿Son todo muestras de la existencia de fantasmas en este país y de la consiguiente convivencia con sus cazafantasmas? Así lo creyeron algunos de los lectores de mi página de Facebook cuando vieron esta foto.
Las diferencias entre países y culturas no sólo se basan en expresiones orales o rutinas diarias. También están en los objetos que uno puede encontrar en una casa, ya sea por las diferencias en el clima o en las costumbres. Por ejemplo, no es normal encontrar en un hogar noruego un abanico, o un cortador de jamón o un dispensador de aceite y vinagre. 
Hace un par de días mi mujer llegó a casa con el aparato de la foto. Yo sabía lo que era porque lo había visto en muchas casas, pero al verlo colocado en el suelo me resultó una imagen curiosa y no pude por menos que hacerle una foto. Tenía un aspecto extraño y pensé que seguro había más gente que así lo pensaba. Y así fue. Coloqué la foto en la página de Facebook y empecé un juego para aquellos que NO viven o han visitado Noruega. Creo que hubo unos cuantos un tanto tramposos y respondieron correctamente ocultando sus vacaciones en los fiordos. Pero hubo mucho lector honrado que mostró su opinión con respuestas de lo más variopintas y divertidas. Aquí están algunas de ellas:
- Un aspirador para gemelos: Ismael TC.
- El monstruo de debajo de la cama que te asusta cuando te levantas por la noche: Carmen Duce.
- Una mochila de propulsión para poder volar evitando la nieve: Albert Gallego.
- Un superhéroe español, "el aspira corruptos": David Chamorro.
- Aire acondicionado, como en ICarly: Iliana Cyz.
- Para dar una descarga y superar el frío al salir corriendo: Eduardo Bienvenido.
- Una estufa para calentar el suelo: Carmen Nieto.
- Un aspirador y calentador de suelo: María José Blaugrana. 
- Aspiradora de doble hoja: Gisele Segovia.
- Un robot: José Serrano.
- Un miniaspirador: Pilar Gorostegui.
- Un humidificador: Barbi Yp
- Una mochila y las extensiones funcionan de pulverizador: Abelardo González.

- Y sin duda, Mariano González apostó por la que a mí me parece la mejor propuesta: Un cazafantasmas, pero eléctrico.

Muchas gracias a todos los que habéis participado. Pocas veces un post de Facebook había creado tantos comentarios. Hubo muchos acertantes, y como el premio era una sonrisa y un abrazo, todos los ganadores pueden pasarse a recoger su premio en cualquier momento: Lucre Buey, Vero Scardilli, Miriam García, Marcela Agurto, Ia Castagnoli, Tere Estrada, Onti Gama, Kld Lpz, Tikita Tikas, Abraham Castrillón, Mariajose Ocaña, Karatbars Orodeinversion, Andrea Muñoz, Darío Londoño, José Antonio García, Rubén Seco, María Florencia,  Nina Emilie Hostland.

Ah, por cierto. La máquina en cuestión es un secador de botas. Muy necesario en un país repleto de nieve, donde los niños juegan revolcándose y el hielo y la humedad llegan hasta el rincón más apartado de los zapatos. 

martes, 4 de febrero de 2014

10 años de Facebook - mi vida en Noruega

La red social Facebook celebra hoy diez años de existencia. Diez años en los que ha pasado de ser un desconocido a un indispensable en la vida de muchos, el menda incluido. Para celebrarlo, han creado una aplicación que elabora un video de un minuto con un resumen de tus años en la red. Y es impresionante, parece que te conocen mejor que tú mismo. Éste es el mío, con mis casi siete años de facebookero. Un compendio que sirve casi también de resumen de mi vida en Noruega.
MIS PRIMEROS MOMENTOS:
- Octubre 2007, viaje de estudios: Heidi y Janny son dos de mis alumnos en mi primer trabajo en Noruega, en la escuela Sonans. Además son los dos únicos con los que todavía mantengo contacto. ¿Cómo lo sabe Facebook? Pues o magia o número de "tags".
- Diciembre 2007, entrega de los Nobel: una foto del Ayuntamiento de Oslo muestra otro hito importante para mí. Mi primera cobertura para Radio Nacional de la entrega del Nobel de la Paz.
- Marzo 2008: la foto de un camarote me recuerda el lugar donde celebré mi despedida de soltero con mis amigos españoles de Oslo. Demasiado ordenada está la habitación en la foto.

MIS POST CON MÁS "ME GUSTA"
- Marzo 2012: mi primera colaboración para El País. No ha habido muchas más, pero quedará enmarcada en más lugares que en el Facebook.
- Junio 2013: después de 10 años de abandonar las aulas tras terminar Derecho y los Master de Periodismo y Comercio Internacional, vuelvo de nuevo a las aulas para sacarme el título de Pedagogía que me permita mi primer contrato fijo como Profe en Noruega.
-Diciembre 2013: felicitación navideña de la familia Fernández-Kaspersen. Una Navidad muy especial porque es la primera que he tenido que pasar lejos de mis hijos debido a la enfermedad de mi madre.
- Enero 2014: en estos momentos estoy trabajando en un proyecto para la Universidad sobre "jóvenes y medios sociales". Como parte de ese proyecto, mi grupo publicó una foto para comprobar el efecto viral. Fue un fiasco, porque tan sólo conseguimos 153 "likes", pero claro, para mi Facebook es una pasada.

MIS FOTOS COMPARTIDAS
- Agosto 2008: foto de mi boda, con mi maravilloso hijo Daniel en brazos.
- Septiembre 2009: viaje con Eva al fiordo de Geiranger. Uno de los viajes más maravillosos de mi vida y absolutamente recomendable a todo amante de Noruega.
- Mayo 2010: David y Eva se engalanan para salir de fiesta, algo que no ocurrirá muy a menudo. ¿Será el 17 de mayo?
- Junio 2011: celebración del cumpleaños de Eva y mío con un montón de amigos en el jardín de casa. Noches para recordar.
- Enero 2012: Daniel cumple 7 años y el diario de mayor tirada de Noruega, VG, viene a nuestra casa para publicar un artículo sobre regalos para niños y niñas.
- Mayo 2012: la familia Fernández-Kaspersen al completo visita las minas de cobre.
- Octubre 2012: De nuevo, toda la tropa se monta en el barco de mi compañero de despacho y amigo Berge. Ha dejado la escuela y se le echa de menos. Espero volver a su velero.
- Junio 2013: mi mujer me prepara una fiesta sorpresa por mi cumpleaños que me deja patidifuso. Otra vez buenos amigos y buena música.
- Enero 2014: en los dos últimos años, la crisis ha traído a Drammen decenas de españoles. En la imagen que elige el Facebook, nuestro grupo de amiguitos se toma un chocolate caliente en una cabaña tras un paseo en esquí de fondo.

"Collage" con fotos de perfil: junto a mi brindis al sol, se ve una imagen con mis dos colegas pucelanos, Alberto y Miguel.

Yo sé que esta entrada en mi blog no le interesará a mucha gente más allá de mi familia, pero a mí me parece fascinante lo que Facebook puede llegar a hacer y este es un buen resumen de lo que Noruega puede ofrecer.

domingo, 2 de febrero de 2014

Vótame a los premios "20blogs"

¿Te parece interesante mi blog o mi página de Facebook "Noruega en castellano"? ¡VÓTAME PARA LOS PREMIOS 20BLOGS-categoría Blog Personal! Tranquilos, no me voy a hacer rico. El premio, muy difícil de conseguir ya que hay 10.000 blogs, es tan sólo una estatuilla, pero una gran cantidad de votos puede hacer que mi blog y mi página sean más visibles y podamos llegar a más gente con interés en Noruega en castellano. ¡GRACIAS!
Este es el enlace que hay que pinchar para votar. Avisad si no funciona :)
http://lablogoteca.20minutos.es/de-luces-y-sombras-32980/0/#vota


 

jueves, 16 de enero de 2014

¿Deberíamos los extranjeros tomar el curso de conducción sobre hielo?

¿Han probado alguna vez a derrapar el coche tirando de freno de mano? Pocas cosas hay más divertidas que hacer trompos en el aparcamiento de un centro comercial vacío un domingo por la mañana. El vehículo gira 360* sin mucho esfuerzo. Pero empiecen a poner vehículos de por medio, niños que cruzan la carretera o carriles demasiado estrechos. Ya no es ni tan fácil, ni tan divertido. Conducir por las carreteras noruegas puede ser una auténtica aventura en invierno, y no siempre con final feliz. Las máquinas quitanieves funcionan sin parar, los camiones con gravilla y sal rocían las vías que se podría sazonar un bacalao, y es obligatorio el uso de ruedas de invierno, con o sin clavos, desde el 1 de noviembre. Pero aún así, sigue siendo complicado. Yo llevo conduciendo en este país ocho años y por suerte no he tenido ningún accidente, creo que en principio porque soy precavido. El azar puede provocar un siniestro, pero sobre todo la imprudencia. Ayer leíamos en las noticias la terrible historia de unos jóvenes franceses, que llegaron a Noruega de turismo con su Renault marsellés, con ruedas de verano. Tuvieron un choque contra un bus, por el cual uno de los tres pasajeros murió. Ahora, el conductor, de 19 años, además de la desgracia de perder a una amiga, está en la cárcel por homicidio involuntario.
(El texto sigue tras la foto)
Además de las medidas de seguridad en el coche, los noruegos tienen que pasar un curso de conducción sobre hielo para conseguir su permiso de circulación. Nosotros los extranjeros, al menos los españoles, lo tenemos más fácil. Yo no tuve ningún problema en ir a tráfico con mi carnet español y cambiarlo automáticamente por el noruego. Ahora parece que quieren evitar desgracias como la de los jóvenes franceses haciendo obligatorio el curso sobre hielo para los conductores extranjeros. ¿Es esta una medida justificable, o es un impedimento contra los extranjeros? Tanto en Noruega como en España se ha hablado de la posibilidad de hacer exámenes sobre conocimiento del país para lograr la nacionalidad. ¿Se puede comparar este curso con el hecho de saber cómo se llama el rey de Noruega o qué dice la letra de su himno nacional? Yo he vivido en este país sin problemas poniendo la letra de un villancico al himno nacional, y he conseguido sobrevivir a las carreteras haciendo trompos en los parkings. Pero para mí no es comparable y el curso obligatorio me parece bien. Por mi parte, me alegro de haber tenido la suerte de la convalidación automática y haber ahorrado tiempo y dinero, pero si tuviera la opción de hacer ese curso, lo haría para sentirme más seguro. 
La historia de los franceses es una prueba de que el desconocimiento de las normas no te exime de su cumplimiento. Más vale prevenir que lamentar. Tiempo habrá de derrapar en un descampado.

miércoles, 15 de enero de 2014

¿Dónde está mi millón?

¿Dónde hay que preguntar? ¿A quién hay que pegar? ¡Quiero mi millón! Mejor dicho, ¡mis millones! Me explico. Hace unos días saltó la noticia de que el Fondo del Petróleo Noruego, también llamado Fondo de Pensiones, superaba por primera vez los 5 billones de coronas. Y como suele pasar, todos los medios empezaron a copiarse titulares y en periódicos digitales de medio mundo se pudo leer: "Todos los noruegos se despiertan siendo millonarios".Titulares de esos que enganchan. ¿Qué significa? Pues que en Noruega hay 5 millones de habitantes, por lo que echando mano a la matemática básica, nos sale a 1 millón de coronas noruegas por habitante. Y aquí empiezan las mentiras. Para empezar, no es por noruego, sino por habitante. Yo pago mis impuestos, tengo derecho a mi pensión y al uso de las infraestructuras, y por tanto exijo mi millón. Y aún voy más allá, si es un millón por habitante y en mi casa somos cuatro, cuando ayer revisé mi cuenta corriente debería haber encontrado 4 relucientes millones. Pero no. Ahí seguía mi cuenta corriente, tiritando de frío como cada vez que me toca quitar la nieve al coche. Con menos ceros que las notas de Bill Gates. 
Y aquí se me empiezan a plantear dudas. Yo creo que está muy bien que Noruega sea ahorradora y piense en el futuro. Está demostrado que la política sobre el petróleo está dando mejores resultados de los que haya podido haber, por ejemplo, en Venezuela. Yo quiero estar de acuerdo con esta política. Quiero ir en contra de FrP que desea abrir el grifo. Quiero pagar muchos impuestos, compensados con buenos sueldos, que me permitan vivir bien, sin estridencias. 
Pero si es así, si hay tanta pasta que si se repartiera me podría comprar a toca teja una casa en Oslo, ¿por qué Noruega no es aún el país perfecto? ¿Cómo puede ser que haya ancianos con problemas asistenciales? ¿Por qué preocuparse tanto de los que serán ancianos en 100 años, olvidándose de los que lo son ahora? ¿Cómo puede ser que nuestros jefes y los bancos nos adviertan de los problemas que va a haber para pagarnos las pensiones? En mi trabajo el tema de la pensión ha sido un tema delicado que casi lleva a los trabajadores a la huelga. Y los bancos están haciendo una fuerte campaña de planes de pensiones privados.  Yo creí que sabía algo de economía, pero está claro que hay muchas cosas que se me escapan. 
Así que, lo grito alto y claro, o alguien me lo explica, o me planto en la puerta del Banco Central de Noruega para exigir los 4 millones de coronas que le corresponden a mi familia y me piro de viaje alrededor del mundo. 

martes, 7 de enero de 2014

Bandy no es hockey

¿Han visto ustedes alguna vez a un noruego pidiendo una pizza en un restaurante de tapas? ¿O café en una discoteca? ¿O pidiendo un plato para servirse aparte la ensalada del centro de mesa? ¿O llegando a un funeral en bermudas? Así me sentí yo ayer cuando llegué al partido de bandy de mi hijo con un palo de hockey. Un completo guiri. 

El día 4 de enero Daniel cumplió 9 años y fui a la tienda a comprar lo que pensé que me faltaba para su equipo. (Gran error. Ya teníamos casco con rejilla, protector "antibalas" de kevlar para el cuello y por supuesto patines. Pero ahora sé que me falta la espinillera, que no vale la de fútbol, la cantimplora con churro para beber a través de la rejilla y, por supuesto, el puto palo). Yo fui a la tienda, inocente de mí, y pedí un palo de hockey, bueno no, de bandy. El más barato que había valía casi 50 euros. Y allí al lado, solitarios, vi un montón de palos de la NHL, la Liga Americana de Hockey, a 6 euros. Yo no vi más diferencia que el de hockey estaba un poco curvado y era más largo, y viendo lo que molaban las siglas NHL, bueno, y el precio, me decidí por ese. Después de todo, no era más que un palo para dar golpes a una bola (ahí esta la diferencia con el hockey, donde golpean una ficha).
A mi hijo le gustó mucho y le impresionaron las siglas NHL, pero al llegar al partido y ver a todos los críos  con su palito de bandy, le hice sentir como el que llega a primaria con un chandal amarillo de mercadillo. Por suerte, el entrenador nos dejo su palo, eso si, no antes de recordarme: "ojito, que vale 120 euros". ¡Pero coño, si sólo es un palo que puedes hacer tu con una rama y una navaja de Albacete!
Tiene que ser duro tener un padre como yo, que lo más que sabía de patines era de mirar por la tele el culo a las patinadoras durante las Olimpiadas. Y es que mi vida ha sido dura. De pequeño, en España, no estaba interesado por el fútbol, lo que me llevó a una lamentable marginación social. Y ahora, que trabajo en una escuela de deportistas y se más de fútbol que Valdano, vivo en la catedral del bandy. Solbergelva es un pueblo diminuto a 40 kilómetros de Oslo, y como todos los pueblos pequeños, tienen su especialidad. Solberg ha ganado la liga Noruega de bandy unas cuantas veces. No jugar al bandy en Solbergelva es como ir a una "rave" y no beber alcohol. Y mi pobre hijo no tiene un buen maestro. Ayer vi a los críos de 8 años patinando y flipé. ¡Qué cabrones! Que p'alante, que si p'atrás, que si derrape, que si me tiro en plancha... Yo había patinado tan sólo un par de veces con mi hijo, y le planto directamente en un partido. Y, eso sí, he de decir con orgullo de padre que lo bordó. Nuestro equipo ganó 3-0 y mi hijo, del cual yo pensaba iba a comer más hielo que un esquimal, se defendió como un campeón y aguantó la vertical mucho mejor que su padre tras tres cubatas. 
Y es que no es raro confundirse, cuando hasta la Wikipedia española define al bandy como "deporte similar al hockey sobre hielo". 

Otra cosa que aprendí ayer es que el hielo es frío. "Vaya gilipollas", pensarán ustedes. Y tendrán razón. Estos días estamos "sufriendo" en Noruega el invierno más raro en muchos años. Con temperaturas sobre cero y sin nieve. Y claro, yo me fui al partido con la misma ropa con la que salgo de cañas por Valladolid, con mi chaqueta y mis vaqueritos. El partido era sobre hielo artificial, es decir, que supongo que tendrá cables helados por debajo. Y esos sí están a bajó cero. Los vaqueritos no aguantan ese tirón, y al cabo de media hora, el frescor que sube por la pantorrilla llega a zonas que nunca deseas tener congeladas. Nunca te acostarás sin saber una cosa más.