Pero menos mal que uno tiene una madre informada y me dijo que eso en España se hace ya desde hace tiempo. Así que mire usted, se me jodió el reportaje. Pero el blog es mío y aquí sí que cabe. Además hice unas fotos bien monas con mi nueva cámara que el mundo debe disfrutar. Añado un extracto de lo que tenía previsto enviar al periódico.
En el nombre del perro, del gato y del espíritu del pato.
Esto se debió escuchar el pasado domingo, 5 de octubre, en la iglesia de Drammen, pequeña ciudad a las afueras de Oslo. Aquí se celebró una misa muy especial. Una eucaristía sobre animales y, lo que es aún más curioso, para animales. Los animales son una importante parte de la "familia" noruega. Debido a la baja densidad de población y a que la mayoría de los noruegos vive en casas con amplios jardines, las mascotas tienen gran espacio y casi todos tienen una. O más. Y no sólo un perro o un gato. Perros, gatos... y conejos, y hamsters y caballos y cerdos. Sí, cerdos, mi vecino se acaba de comprar un cerdito que comparte hogar con dos perrazos tipo pitbull. Y si estas familias cuidad por las salud del cuerpo de estos animales, alguien debía cuidad de su espíritu, pensó la "cura" Kristin Fehn. Y aquí llegamos al segundo dato curioso para los


Me han aceptado la colaboración como Corresponsal urbano desde Oslo, y ahí me podréis leer espero que un par de veces al mes. De momento aún no he enviado nada, estoy trabajando en ello. Pero podéis ver mi tarjeta de presentacién en este enlace



